El excopiloto de rally Luis Moya ha revelado que, en algún momento, compartirá un rally con Carlos Sainz, su compañero en dos campeonatos mundiales de WRC.
Según Moya, esta experiencia se llevará a cabo en un coche clásico, una actividad que ambos desean realizar en el futuro. La relación entre ambos, que comenzó en los años 90, ha trascendido más allá del ámbito profesional, destacándose como una de las parejas más queridas en la historia del rally.
En una entrevista reciente durante un evento de Volkswagen, marca con la que mantiene una relación como embajador, Moya expresó su satisfacción por el tiempo que pasó en el mundo de los rallies. "No lo echo de menos (competir), porque lo hice muchos años. Estuve 15 años profesionalmente. He disfrutado muchísimo, me lo he pasado muy bien. Sin embargo, no descarto la posibilidad de compartir un rally con Carlos en un coche clásico, porque nos apetece a los dos", afirmó Moya, quien mantiene una gran amistad con el piloto madrileño.
El gallego, considerado uno de los copilotos más destacados de la historia del Mundial de Rallies, logró dos títulos mundiales junto a Sainz en 1990 y 1992, ambos con un Toyota Celica. Moya recordó con cariño su primer campeonato, calificado como "impresionante", especialmente por la recepción en Madrid a su regreso. "Lo celebramos como lo que era, pero al levantarme al día siguiente pensé que, en realidad, ganar el Mundial no cambió mucho mi vida. Sin embargo, cuando llegué a España, me sorprendió la bienvenida. El aeropuerto estaba lleno de gente con banderas españolas, motos, coches... Todos tocando la bocina", relató.
La relación profesional de Moya y Sainz fue exitosa no solo por su habilidad al volante, sino también por la diferencia de personalidades que los hacía destacar como una pareja única. "Las personas diferentes se atraen, los polos opuestos se atraen, y eso nos pasa a nosotros. Yo soy más hablador y él es más reservado", explicó Moya, destacando, sobre todo, el "extraordinario" talento de Sainz para desarrollar coches. "Carlos fue elegido por WRC durante la pandemia como el mejor piloto de la historia del Mundial, por delante de Sébastien Loeb, quien ganó nueve campeonatos. Carlos, por su parte, ganó dos, pero siempre ha dejado su huella, ya sea ganando o desarrollando coches ganadores. Es algo extraordinario", subrayó.
A pesar de los logros de su compañero, Moya siempre tuvo claro que no se embarcaría en la aventura del Dakar, a pesar de que Sainz le propuso participar en varias ocasiones. "Él me decía, 'Luis, vamos al Dakar', y yo le respondía que no, que nunca me atrajo esa idea. Carlos sigue compitiendo a un nivel altísimo a sus 63 años, y el próximo año va como favorito al Dakar", comentó Moya. El excopiloto indicó que, a los 42 años, decidió poner fin a su carrera en los rallies, un momento que consideró adecuado para retirarse. No obstante, no descarta participar en rallies en el futuro, pero subrayó que el Dakar nunca fue de su interés.
En cuanto a su vida actual, Moya, de 65 años, se mantiene activo en el ámbito deportivo. "Me gusta el deporte. Compito en triatlón, en natación, y cada mañana nado entre 2.000 y 2.500 metros. También entreno con rodillo, hago elíptica y pesas. Hago mucho deporte", comentó. Además, compagina su actividad deportiva con su rol de embajador de Volkswagen desde 2012, disfrutando de los eventos que organiza la marca. "Me lo paso muy bien, porque sé que la gente se divierte y aprende a conducir mejor. Es gratificante verles salir con una sonrisa de oreja a oreja", concluyó.