La UCO realiza una treintena de registros en Madrid y Cataluña en una operación contra la mafia china

La UCO realiza una treintena de registros en Madrid y Cataluña en una operación contra la mafia china

La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) lleva a cabo una operación contra la mafia china que se centra en Madrid y que ha sido impulsada por la Audiencia Nacional.

Fuentes jurídicas confirman que se han realizado detenciones y se han producido una más de una treintena de registros principalmente en Madrid y también en el polígono industrial de Cobo Calleja.

Las diligencias se siguen en el Juzgado Central de Instrucción número 3, cuya titular es la jueza María Tardón, y se espera que los detenidos --se desconoce por el momento el número total porque sigue en curso-- sean puestos a disposición de la magistrada en los próximos días. Será entonces cuando decida si mantiene la prisión para todos, si aplica medidas cautelares o si les deja en libertad.

Según estas mismas fuentes, la operación tiene que ver con la salida de fondos ilícitos al extranjero a través de empresas instrumentales, muchas de ellas textiles. Se calcula que la cantidad blanqueada podría ser superior a los 100 millones de euros.

Además, ha trascendido por el momento que esa salida de fondos iría con destino a China y Hong Kong. Si bien la mayoría de las entradas y registros se han realizado en la Comunidad de Madrid, también se ha producido alguno en Cataluña.

Esta operación recuerda a la que se abrió con motivo de las actividades ilícitas de Gao Ping. Fue en 2020 cuando el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama dictó auto en el que proponía juzgar a un total de 105 personas en la causa por la denominada 'operación Emperador', la macroorganización criminal liderada por el ese ciudadano chino para llevar a cabo una "actividad sistemática" de fraude fiscal y blanqueo de capitales entre 2010 y 2012.

Ya entonces el polígono Cobo Calleja jugó un papel importante en la la trama porque una de las vías que utilizaba la trama para el blanqueo de capitales y el fraude fiscal, explicaba el magistrado, consistía en la recogida de dinero centralizada en ese polígono, en el municipio madrileño de Fuenlabrada, para su posterior remisión hacia el exterior fuera de los cauces legalmente establecidos.