Padres del Rayo Majadahonda denuncian que el club impide la salida de sus hijos tras el descenso

Padres del Rayo Majadahonda denuncian que el club impide la salida de sus hijos tras el descenso

Un grupo de padres de jugadores del Juvenil B del Rayo Majadahonda se ha puesto en contacto con la redacción de Madrid Actual para denunciar públicamente lo que consideran una situación de abuso por parte de la directiva del club.

Los jóvenes, en su mayoría menores de edad, han quedado en una posición comprometida después del descenso del Juvenil A, lo que impide a muchos de ellos disputar la máxima categoría del fútbol juvenil español en el seno del propio club. Varias familias aseguran que sus hijos cuentan con propuestas concretas de equipos que sí competirán en esa división, como el Getafe o el Rayo Vallecano, sin embargo, el club se niega a facilitar su salida.

La directiva exige 3.000 euros por la libertad federativa

El núcleo del conflicto reside en la negativa del Rayo Majadahonda a conceder la carta de libertad sin el pago previo de una suma que los padres califican de “desproporcionada e injustificada”: 3.000 euros por jugador. Aunque los jóvenes firmaron en su momento una ficha federativa de dos temporadas, los padres aseguran que nunca se les informó de penalizaciones ni de cláusulas que impidieran o encarecieran su desvinculación anticipada. “No nos negamos a pagar una compensación razonable, pero esto es un abuso. En clubes como el Rayo Alcobendas se pide una cantidad simbólica de 500 euros, y en el Fuenlabrada 1.000. Aquí lo fijan a gusto del consumidor”, denuncia uno de los padres.

Desde la Federación, a la que ya han trasladado la situación, se ha confirmado que este tipo de exigencias, aunque frecuentes, pueden ser recurridas legalmente. No obstante, se trata de procesos largos, costosos y poco accesibles para muchas familias trabajadoras. “En mi caso, gano 1.300 euros al mes y recorro 50 kilómetros diarios para que mi hijo entrene. Esto es inasumible para nosotros”, explica otro progenitor afectado.

Los chicos temen quedarse sin equipo y ven comprometido su futuro deportivo

Más allá del componente económico, lo que más preocupa a las familias es el impacto psicológico y deportivo que esta situación puede tener en los jóvenes. Varios de ellos tienen opciones reales de continuar su carrera en clubes con proyección o en equipos más próximos a su lugar de residencia, donde podrían compaginar el fútbol con los estudios universitarios. Sin embargo, el temor a quedarse sin equipo ni competición en la próxima temporada los mantiene en una situación de incertidumbre. “El club se aprovecha del miedo de los chicos. Muchos no se atreven a levantar la voz porque saben que su futuro inmediato depende de la voluntad de la directiva”, denuncia otra madre.

Las familias denuncian que el Rayo Majadahonda está poniendo trabas injustificadas al legítimo deseo de sus hijos de progresar en el ámbito deportivo y personal. En un contexto donde la transparencia y el respeto por los menores debería prevalecer, lamentan que se esté priorizando el control contractual sobre el desarrollo de los jóvenes, frenando oportunidades y generando un clima de tensión y frustración que afecta tanto a padres como a hijos.