¿Se conoce lo suficiente la Ley de Segunda Oportunidad en la Comunidad de Madrid?

¿Se conoce lo suficiente la Ley de Segunda Oportunidad en la Comunidad de Madrid?

Este mecanismo legal que permite la exoneración de aquellas deudas que no se puedan asumir está dando mucho que hablar en los últimos meses

Está claro que el año 2020 figurará en los libros de historia y en el recuerdo como uno de los más trágicos del aún joven Siglo XXI. Lo hará por innumerables cuestiones, más o menos graves, pero todas ellas relativas o consecuencia de un denominador común que es de sobra conocido y que genera hasta hartazgo pronunciarlo. La dichosa Covid-19 ha dejado un sinfín de pérdidas en la sociedad. Las más importantes, sin duda, las humanas, pero no pueden quedar al margen ni olvidarse las económicas o materiales. Proyectos personales, empresas de toda una vida, establecimientos que formaban parte de nuestro día a día… Todos ellos han sufrido el virus y algunos, también, de forma severa.

En una realidad donde imperan las malas noticias y parece no haber lugar para soluciones, la Ley de Segunda Oportunidad está ganando protagonismo. Este mecanismo legal de apenas cinco años de vida se está erigiendo como un antídoto para superar los estragos económicos del coronavirus. ¿Por qué se recurre a esta opción? Porque permite volver a empezar de cero y dejar atrás aquellas deudas del pasado contraídas de buena fe y que ya no se pueden asumir.

¿Se conoce lo suficiente en Madrid?

Atendiendo a los datos registrados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2019 se contabilizaron en España 2.135 juicios por Ley de Segunda Oportunidad en personas físicas sin actividad empresarial. De esa cifra, 218 se produjeron en la Comunidad de Madrid, lo que supone un 10,21% sobre el total y coloca a la región de la capital en tercer lugar por detrás de Cataluña y la Comunidad Valenciana.

Sumamente llamativo es el caso catalán, y es que de esos 2.135 juicios, casi la mitad se desarrollaron en este territorio. Concretamente, 903, es decir, el 42,29% de procesos de esta índole celebrados en todo el país. ¿A qué puede deberse esta diferencia de Cataluña respecto al resto de regiones? ¿Tiene algo que ver con el conocimiento de este mecanismo por parte de la sociedad?

Cristian Tanase, CEO del despacho especialista en procedimientos de segunda oportunidad Abogados para tus deudas, sí que acusa este contraste en los datos al “desconocimiento de la Ley”. Desde su experiencia, y así lo evidencian las cifras del INE, “en Cataluña los notarios conocen muy bien esta Ley y saben perfectamente cómo actuar”, además añade que “están muy abiertos acoger este tipo de casos”; algo que por contra no sucede en otras provincias donde considera que son “más reacios” por dos motivos: “el desconocimiento de la Ley y el importe de los honorarios”.

Este economista recuerda que por ley “los notarios no pueden cobrar honorarios para tramitar un acuerdo extrajudicial de pagos, lo que viene siendo la primera fase de la Ley de la Segunda Oportunidad”. Debido a esta circunstancia, muchas notarías “se empeñan en rechazar el tramitar estos casos, ya que consideran que no les es rentable

No todos los casos terminan en juicio

Hay que recalcar que en estas estadísticas sólo se recoge el impacto previo al virus y no se contabilizan aquellos procesos de Ley de Segunda Oportunidad que se resuelven sin acudir a juicio. Sobre esto último, Cristan Tanase recuerda que “este mecanismo tiene una fase extrajudicial, donde se intenta llegar a un acuerdo con los acreedores en la mediación”. De hecho, es más explícito y apunta que, en base a sus estadísticas, “casi un 20% de los casos llegan a un acuerdo con los acreedores”.

Lo que sí ha notado en el último año, continúa, es que “los acreedores están más abiertos a cerrar acuerdos con quitas de hasta el 70%” y es que no hay que olvidar que “los acreedores son conscientes del riesgo que supone acudir a la fase judicial posterior del proceso, donde pueden dejar de cobrar una mayor cantidad de deuda”.

¿Aumentarán los casos con la Covid-19?

Para concluir su análisis, Cristian Tanase explica que en su despacho, con oficina en la Comunidad de Madrid, desde marzo “se han triplicado tanto las entradas de casos, como las llamadas y los formularios rellenados”. Para muchos autónomos que han visto sus ingresos reducidos a mínimos, o trabajadores que han perdido su puesto de trabajo ha llegado el momento de plantearse la opción de volver a empezar. Es por ello, que es normal pensar que los casos y procedimientos seguirán subiendo de forma exponencial hasta que se normalice de nuevo la situación económica. Lo que es una realidad, es que la Ley está ganando en visibilidad y ha pasado de ser, en palabras de este experto, “una gran desconocida” a “ofrecer resultados reales a todo aquel deudor que se acoge a ella”.