La crisis sanitaria provocada por el coronavirus ha despertado una fiebre por la jardinería. Santiago González, director de la Asociación Española de Centros de Jardinería (AECJ), comentó que este fenómeno inició en 2020, por el confinamiento. Los clientes nuevos aumentaron en un 40 %, una cifra que se mantiene hasta este año.
Centros de jardinería y floristerías
En Madrid, las floristerías y viveros lograron salvar la temporada de ventas gracias al comercio electrónico. En 2020, las ventas del sector cayeron en un 45 %, según datos de la Asociación Española de Floristas (AEFI). Sin embargo, después de implementar el e-commerce recibieron una gran “cantidad de correos para llevar plantas a las casas”, corrobora Pilar Rubia, florista de Adiantum, floristería que lleva 38 años en la comunidad madrileña.
La nueva tendencia por la jardinería también fue beneficiada por la industria de herramientas orientadas al mantenimiento y cuidado de jardines. Los fabricantes disponen catálogos de productos para personas que, aunque no se dedican profesionalmente a la jardinería, buscan opciones para mantener un cuidado óptimo de sus áreas verdes.
Más allá de los dispositivos profesionales, como las tijeras de podar y cortasetos, para el usuario promedio es importante que los artículos sean prácticos y decorativos. Las ofertas van desde regaderas de jardín diseñadas con temática minimalista y multifuncional, hasta macetas colgantes que se adecuan a los espacios pequeños.
Además, la pasión y amor por las plantas fortalecieron el movimiento de la jardinoterapia, un concepto que promueve el contacto con la naturaleza, mediante la siembra, el cultivo y cuidado de las flores y plantas ornamentales.
La jardinoterapia obtuvo mayor terreno gracias a las redes sociales y al “efecto influencers”. Los millennials, que se autodenominan como amateurs de las plantas, organizan quedadas para intercambiar esquejes o bulbos y pasar un momento agradable rodeados de naturaleza.
Esta demanda no ha pasado desapercibido para los comerciantes. Las ventas de plantas de interior crecieron un 30 %. En el caso de las flores, “la flor cortada es lo más vendido ahora mismo”, dice Gonzáles. “Antiguamente este bien se asociaba con el lujo, pero es cierto que poco a poco en España nos vamos acercando al ritual europeo de pan-periódico-flores”, agrega.
Las rosas destacan entre las flores más vendidas a nivel nacional e internacional. En 2020, España exportó rosas por el valor de 15 millones de euros, lo que la convierte en la flor cortada del país con más éxito, según palabras de Begoña Jimenez, responsable de comunicación de Fepex.
La creciente tendencia por la jardinería también preocupa al sector, ya que no hay suficiente producción para satisfacer esta demanda. Desde el año 2008, el sector ya venía de una época mala por la crisis del ladrillo. “Del 2008 al 2018 cerraron el 35 % de los viveros”, comentó Santiago Ramos, gerente de la Asociación de Viveristas del Noreste (Asvinor). El verano pasado los centros de jardinería no tenían suficientes plantas ornamentales para cubrir la demanda, explicó.