Las bajas temperaturas a las que nos enfrentamos en invierno y las subidas continuas en el precio de la luz hacen que sintamos hasta miedo cuando vamos a recibir la nueva factura de la luz en estas fechas. Pero si a alguien se le ha ocurrido que la mejor manera de eludir este problema es el fraude, debería desistir de su idea cuanto antes.
Esta es una práctica perseguida por parte de las empresas. Por ejemplo, Energya-VM lucha contra el fraude sin cesar, y no solo porque se trate de una ilegalidad sino porque perjudica a los demás usuarios que actúan conforme a la ley como se puede ver en
www.tarifasdeluz.com/companias-electricas/energya-vm-comercializadora. Pero, además, existen otras medidas que sí son legales, seguras y más efectivas. Una de ellas consiste en decantarse por los precios fijos, que no cambian nunca.
Aunque hay varias formas de cometer fraude eléctrico, lo más habitual es hacer un enganche a la res o instalación de otro usuario, o manipular el contador de la luz u otras partes de los equipos de medida y control.
Pues bien, tanto en uno como en otro caso, tan pronto se descubra el fraude se impondrá una sanción económica. Y esto no es todo, ya que en ocasiones se procederá a interrumpir inmediatamente el suministro de electricidad por parte de la distribuidora eléctrica de la zona.
Aunque no es una norma absoluta, normalmente la distribuidora calcula la multa correspondiente calculando un consumo eléctrico de aproximadamente 6 horas diarias durante un año. La distribuidora remite el cálculo hecho a la comercializadora en cuestión, que será la encargad de facturar la multa en relación a lo dispuesto en el contrato, en caso de que lo haya. Junto a lo anterior se tienen en cuenta los costes de dar de alta otra vez el suministro eléctrico, en caso de que la distribuidora hubiera decidido darlo de baja.
En relación a la manipulación del contador, es importante saber que todo lo que no sea tocar los botones que dejan ver la lectura o navegar entre opciones, puede ser considerado ilegal. Por otro lado, todos los contadores tienen un precinto, y retirarlo puede suponer un incumplimiento de la ley. Tan solo los técnicos de la distribuidora correspondiente están autorizados a manipular el contador. Tampoco hay que olvidar que con independencia de cuál sea el fraude cometido, el responsable siempre será el titular del contrato.
Existe una parte de la factura de la luz que se destina a pagar las pérdidas de la red. Estas pérdidas pueden ocurrir accidentalmente a causa del transporte de electricidad, pero también forma parte de estas la diferencia entre la energía que demandan los consumidores y la que se genera en previsión de los suministros dados de alta conforme a la ley.
Es decir, que cuando se cometa un fraude no se perjudicará a las eléctricas sino a los consumidores que pagan correctamente sus facturas sin cometer ningún fraude, quienes pueden experimentar un incremento en su factura por esta parte destinada a las pérdidas.