El Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Madrid ha pedido hoy a Ana Botella que en cumplimiento de su "papel" de alcaldesa medie entre los ciudadanos y la Sociedad de Gestión de Activos (SAREB) para que esta entidad -conocida como el Banco Malo- ofrezca viviendas de alquiler social.
En una nota de prensa, el portavoz del Grupo Municipal Socialista, Jaime Lissavetzky, califica de "nefasta" la política de vivienda del Ayuntamiento de Madrid y de Botella, y considera que su gestión ha "hundido" a la Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo (EMVS) "llevándola prácticamente a la quiebra".
Lissavetzky recuerda que "ante las dificultades que tiene para vender sus pisos", el Banco Malo "ha tomado la decisión de alquilarlos".
Por este motivo, insta a Botella a que se ponga en contacto con la presidenta del SAREB, Belén Romana, para que la EMVS y el Ayuntamiento medien "entre los ciudadanos que lo están pasando mal y los pisos que tiene este Banco Malo, para intentar conseguir alquileres sociales".
Jaime Lissavetzky critica que la EMVS "haya malvendido o intente malvender" 1.860 pisos protegidos, poniendo en la calle a los inquilinos con alquiler social "para hacer caja y pagar las deudas" que ha producido la "malísima gestión de Ana Botella y de su antecesor" (Alberto Ruiz Gallardón).
"El Ayuntamiento es la administración que tiene que ayudar a los vecinos, a los que han sido desahuciados y a los que tienen problemas para acceder a una vivienda social", dice Lissavetzky, que se ofrece para hablar con el Banco Malo "y ofrecerle apoyo a su iniciativa de poner estos pisos en alquiler, especialmente en alquiler social".