La movilidad geográfica por cuestiones de trabajo es una necesidad que tendrás que valorar si quieres desarrollar tu carrera profesional en el extranjero o, simplemente, si deseas contar con experiencia internacional en tu currículo.
Uno de los factores que no siempre se tienen en cuenta es la forma de organizar tu mudanza internacional. Las dudas comienzan a surgir cuando nos preguntamos: ¿qué debo tener en cuenta al organizar una mudanza internacional?
Si ya has tenido que cambiar tu residencia dentro de España por motivos de estudio o de trabajo, ya habrás experimentado el engorro que puede llegar a suponer tener que hacer una mudanza. Pues cuando se trata, por ejemplo, de llevar a cabo mudanzas internacionales desde Madrid o desde otros puntos, las dudas y los problemas se multiplican de manera exponencial. Por esto, contratar a la empresa adecuada te permitirá evitar la incertidumbre, minimizar el estrés, y poder centrarte en lo que de verdad es importante para ti.
Al fin y al cabo, lo que de verdad importa es el proceso de cambio que comienza con el traslado de tu residencia a una ciudad nueva en un país tan diferente. Si te vas a otro lugar a vivir es porque la vida te ofrece una oportunidad para crecer profesionalmente, porque necesitas comenzar de nuevo o, simplemente, deseas hacerlo. Pero no siempre resulta sencillo organizar y planificar una mudanza en la que intervienen factores que normalmente quedan fuera de nuestro control o que, simplemente, nos exigirían dedicar un tiempo y un esfuerzo que no siempre tenemos.
Así que un poco de planificación te ayudará a asegurar el éxito en la organización del traslado de tus enseres a esa nueva residencia que te está esperando fuera de España. Con el fin de facilitar dicho proceso a continuación pondremos de relieve algunos de los factores que tendrás que tener muy en cuenta:
1. La organización en fundamental
Como en todo, anticiparse te permitirá planificar tu mudanza internacional con mayor tranquilidad. Tener claro lo que de verdad necesitas llevarte de tu residencia actual es, sin duda, el punto previo de partida.
Es importante que tengas muy en cuenta si el cambio de residencia será permanente o por un periodo de tiempo determinado y, en ese caso, su duración. Si tu nueva residencia se corresponde con la realización de un curso, un periodo de trabajo concreto o es el comienzo de un periplo internacional, te permitirá valorar mejor que es más aconsejable no llevarse.
Otro factor a tener en cuenta durante la planificación de tu mudanza internacional es calcular el espacio disponible en tu nueva residencia. Si el cambio no va a ser definitivo o si piensas en volver a tu residencia actual… Es posible que no sea necesario o que no debas trasladarlo todo. Saber lo que te vas a llevar te permitirá clasificar los enseres y pertenencias según sus características, calcular su volumen, poder agruparlos, calcular su peso y, en definitiva, poder comenzar a pedir presupuestos.
2. A la hora de pedir presupuestos
Si ya tienes una idea clara de lo que vas a tener que llevarte a tu nueva residencia, es el momento de seleccionar la empresa de mudanzas internacionales en las que depositarás tu confianza.
En ese sentido, es importante tener en cuenta que no todas las empresas de mudanzas están familiarizadas con los trámites, permisos y costes que supone una mudanza internacional. Es preferible optar por empresas especializadas, es decir, habituadas a hacer mudanzas desde España a otros países. Así que tan importante como el precio puede ser el hecho de constatar su experiencia en el traslado de enseres y pertenencias desde tu ciudad de residencia habitual a las ciudades europeas y otros destinos internacionales habituales.
Desconfía de las empresas que no te presenten un presupuesto cerrado, en el que se incluyan todos tus requerimientos y necesidades y que se tomen demasiado tiempo en entregártelo, se planteen dudas o no dispongan de un equipo de logística con garantías. Valora positivamente en este sentido, la visita de un agente que supervise y compruebe en tu domicilio que todo es conforme para ambas partes y, por tanto, confirme contigo la estimación del presupuesto que te hayan presentado previamente.
3. El equipo profesional
La experiencia es uno de los factores a tener en cuenta, ya lo hemos dicho. Pero la disposición a ajustarte a tus plazos, el servicio, la solvencia profesional y la garantía son igualmente importantes. El equipo profesional tiene que estar a la altura: desde el embalaje, hasta la entrega, has de constatar que la empresa de mudanzas internacionales en la que depositarás tus pertenencias, merece toda tu confianza.
Pon atención a hora de explicarte cómo embalarán tus objetos más apreciados, tus pertenencias más personales, tus objetos de valor o de un tamaño poco convencional. Asegúrate de que cubren todas tus necesidades y te transmiten profesionalidad y garantía a lo largo de todo el proceso. La rapidez es importante, pero asegúrate sobre todo de la seriedad, la experiencia y la cualificación de los profesionales.
Todo resultará más sencillo y fácil si además de rápidos son eficientes y verdaderos profesionales en mudanzas internacionales.
4. Seguros y garantías
Hacer un inventario de los objetos que se trasladarán te evitará sorpresas y disgustos indeseados. Si decides asumir el pequeño gasto adicional que supone contratar un seguro que te garantice que, en caso de pérdida o de desperfectos, percibas una cantidad de dinero que te permita una compensación equivalente al valor de los enseres u objetos deteriorados.
Normalmente, la empresa de mudanzas internacionales que selecciones se encargará de gestionar el seguro si le facilitas el listado de objetos a trasladar y el valor estimado de los mismos. Acuérdate de leer la letra pequeña, compara las opciones y coberturas de cada póliza y, si lo necesitas, pide ayuda o asesoramiento adicional. Si planificas tu mudanza con tiempo, podrás tomar las decisiones adecuadas sin sentirte presionado.
5. Europa no es España
Al hacer tu mudanza desde España a otra ciudad europea (o de cualquier otro continente) ten en cuenta las dificultades adicionales que puedan surgir como consecuencia del idioma, las normas de tráfico o los permisos de cada ayuntamiento. No en todos los países, por ejemplo, son iguales ni se gestionan de la misma manera los permisos necesarios para circular, estacionar o descargar las mercancías.
La experiencia en la gestión de los permisos y en la prestación de los servicios es algo a tener en cuenta a la hora de seleccionar tu empresa de mudanzas en Europa.
6. Servicios de valor añadido
Ten en cuenta los servicios adicionales y posibilidades que te ofrece cada empresa. No todas las empresas de mudanzas internacionales ponen a tu disposición profesionales para proteger, embalar, desembalar y reubicar tus objetos y muebles en el lugar de destino.
Algunas, además de seguros ampliados, protección extra ponen a tu disposición hasta “servicio de manitas”, una ayuda que te puede venir muy bien cuando se trata de no perder tiempo en colgar cuadros, montar muebles o, simplemente, dejar ordenada cada cosa en el sitio que le corresponde en tu nuevo hogar.
7. De empresa a empresa
Las mudanzas internacionales no solo hacen portes de particulares, también pueden estar especializadas en el traslado de oficinas. Este hecho puede ser una garantía de profesionalidad, ya que las compañías que necesitan trasladarse a otro país solo buscan y confían en empresas solventes y serias que han demostrado su rapidez, eficacia y precio.
Por lo que su experiencia en el manejo y traslado de oficinas (con todo lo que ello supone), puede ser otro factor a tener en cuenta.
8. Busca experiencia, seguridad y garantía
Si se trata de una mudanza internacional, lo más práctico es contratar una empresa de confianza que te aporte seguridad y te garantice los plazos y fechas pactados. A la hora de seleccionar tu proveedor para hacer tu mudanza personal o la de tu empresa, valora su experiencia y no te dejes tentar por otra cosa que no sea la eficiencia en todo el proceso.
La mejor manera de darse cuenta de ello es comparar. Cuando te hayas puesto en contacto con varias empresas de mudanzas internacionales, podrás comparar y valorar las opciones que te ofrece cada una, comparar y elegir mejor teniendo en cuenta los criterios que hemos comentado anteriormente.
9. Reduce el importe sin aumentar el riesgo
Para reducir el coste de tu mudanza a otro país, puedes reducir la cantidad de los servicios de la empresa contratada. Si te organizas bien, si te anticipas y cuentas con la ayuda de familiares y amigos, puedes reducir, por ejemplo, los costes de embalaje. Y no olvides otro aspecto importante: a veces tendemos a incluir objetos y mobiliario que no tendrán sitio en nuestra nueva residencia.
También el factor emocional puede hacer que te lleves cosas que resultan un estorbo en tu nuevo domicilio. Si planificas bien tu mudanza y tienes pensado el lugar que ocupará cada cosa en tu nuevo hogar, es posible que te ahorres no solo costes de transporte innecesarios.
Haciendo la lista de los enseres y objetos tu mismo evitarás que la empresa contratada pierda tiempo (y te cobre) en la elaboración del inventario que deberá entregarse a la aseguradora para garantizar la cobertura del posible deterioro o rotura de algún objeto durante el proceso de embalaje, transporte y desembalaje de tu mudanza.
10. Tira o guarda antes de mudarte lo que no vayas a usar en tu nueva residencia
En el mismo sentido de lo expresado en el punto anterior, ten muy en cuenta que habrá cosas que no vas a usar en tu nuevo lugar de residencia. Cuando no puedes mantener tu residencia anterior tiendes a llevártelo todo. Esa decisión puede no ser la mejor.
Valora la posibilidad de contratar los servicios de un guardamuebles, no son tan caros como quizá imaginas. Evitarás llevarte muebles y enseres que no vas a usar, que no tendrán el sitio adecuado en el nuevo destino o que, simplemente, no necesitarás allí. Darse cuenta de esto cuando ya estés instalándote y con toda la mudanza hecha supone un problema adicional. Piensa nuevamente en tus familiares y amigos. Quizá sea mejor preguntarles si les sería útil a ellos alguno de los muebles que no sabes donde colocar en el nuevo destino. Puede evitarte posteriores quebraderos de cabeza y dar una nueva vida a algunos de esos muebles que ya no te servirán a ti.
Y no tengas miedo a deshacerte de todas esas cosas que ya no usas. ¿Seguro que tienes que cargar en tu nuevo domicilio con esa nevera tan vieja? A veces una mudanza te brinda la ocasión de poder deshacerte de enseres que por pereza o porque ni siquiera habías pensado en ellos, resultan un incordio en casa. Valora la oportunidad de prescindir de ellos y de comprar lo que verdaderamente necesitarás cuando llegues a tu nuevo destino. Convierte un problema en una oportunidad.
Seguramente a estas alturas ya te habrás dado cuenta de que los diez tips en los que hemos condensado los factores a tener en cuenta en tu mudanza internacional pueden resumirse en uno: planificación. Y es que si te organizas con tiempo te resultará más fácil tomar cada una de las decisiones que implica tener que cambiar de residencia en España para ir a vivir a otra ciudad europea.
Además, la planificación es un hábito que te resultará muy útil en cualquiera de los ámbitos de tu vida. Al fin y al cabo, todo en nuestras vidas se reduce a saber tomar la mejor decisión y a hacerlo en el momento adecuado. Así que puedes comenzar a establecer ese nuevo hábito en tu vida con ocasión de tener que planificar tu mudanza internacional. De esta manera te aseguras de que empezarás con buen pie en tu nuevo hogar, evitando gastos innecesarios, contando con todas las garantías posibles y conociendo todos los condicionantes y el contexto de tu nueva casa.
Dedicarle tiempo a todos estos pasos, y no realizar una mudanza apresurada, sin duda te ayudará a que todo llegue de forma adecuada, en los tiempos que necesitas, con la seguridad que requiere este tipo de mudanza.