
Desde el comienzo de la crisis en el año 2007, y después de unos años difíciles para el turismo, parece que este sector comienza a repuntar, para alivio y satisfacción de hoteleros y restauradores.
El Gobierno espera recibir durante el período estival más de 22,3 millones de extranjeros a nivel nacional, cifra récord que acerca al país al máximo de 58 millones anuales de visitantes.
Algunas Comunidades Autónomas, como es el caso de Valencia, esperan recibir a lo largo de este verano la llegada de más de siete millones de turistas, consiguiendo algunos de sus municipios costeros, como es el caso de Benidorm, colgar el cartel de 'completo'.
Benidorm ha cerrado la primera quincena del mes de julio con el 89% de ocupación, pero tal y como señala el presidente de la Patronal Hotelera de la localidad turística, Hosbec, Antonio Mayor, "aún quedan plazas por vender, y el buen tiempo que está registrando Reino Unido está provocando la pérdida de reservas de última hora".
No obstante, y pese a los grandes datos que obtienen los destinos playeros, parece que otro tipo de turismo, como es el rural, no levanta cabeza, obteniendo este mes de julio las peores cifras de los últimos años.
Los españoles recortan cada año más en sus vacaciones, evitando salir del país, pero la mayoría sigue prefiriendo zonas de costa, relegando así a sectores como el rural a un segundo plano.