LG ha pausado el desarrollo de nuevos televisores con resolución 8K tras convertirse en el primer fabricante en llevar al mercado este tipo de producto en 2019, debido a la escasa demanda.
El televisor OLED de 88 pulgadas en 8K se anunció en 2018, un modelo que ofrecía de forma nativa una resolución de 7.680 x 4.320 píxeles y con 33 millones de píxeles autoluminiscentes que reproducen negro puro, y que se puso a la venta en 2019.
Con él, LG se convirtió en el primer fabricante en llevar al mercado un televisor 8K, y tras él, lanzó en 2020 televisor ZX de 77 pulgadas bajo el lema "los únicos televisores OLED 8K del mundo", en referencia su tecnología nativa. Se actualizó con los modelos LG OLED Z1 (2021), Z2 (2022) y Z3 (2023).
Desde entonces, LG no ha anunciado ningún nuevo modelo de televisor 8K, aunque ha mantenido a la venta hasta 2025 el más reciente, como recuerdan en el medio especializado FlatpanelsHD.
A principios de enero, en el marco de CES 2026, LG confirmó al medio citado que cuenta con "la capacidad tecnológica necesaria", pero que estaban "analizando exhaustivamente las tendencias actuales del mercado de pantallas y las tendencias dentro del ecosistema de contenido 8K" para "responder de inmediato cuando el mercado y los clientes determinen que es el momento oportuno".
El televisor de LG se anunció como "el primer TV OLED 8K del mundo" en el marco de la feria IFA de Berlín de 2019, donde otros fabricantes también llevaron sus propuestas en televisor 8K. Samsung mostró los QLED Q900R de 65, 75 y 85 pulgadas, que ofrecían escalado de imágenes 4K a través de la tecnología de procesamiento de imagen QuantumDot.
Junto a los gigantes surcoreanos, también apostaron entonces por los televisores 8K Sharp, con sus monitores LCD Aquos 8K; TCL, con sus televisores OLED 8K; Hisense, con sus ULED XD de 85 pulgadas; y Sony, con sus televisores LED 'full array' BRAVIA MASTER Series ZG9 8K con HDR.
Todas estas marcas querían estar preparadas ante la esperada demanda que iban a generar los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, que se iban a emitir en 8K. Sin embargo, la oferta de contenidos en esta resolución no se ha ampliado notablemente desde entonces y no han descendido los precios de venta de estos televisores, lo que ha afectado a su adopción más amplia.
Tampoco ha ayudado la dualidad en las tecnologías que permitían alcanzar el 8K, con propuestas nativas, como la que ha defendido LG estos años, y de escalado de imagen con IA, que ha liderado Samsung.