En los últimos años los teléfonos móviles se han convertido en los grandes protagonistas. En Europa el 60% de la población cuenta con uno, mientras que en Estados Unidos esta cifra alcanza el 91%.
El m-commerce, o comercio móvil, crece día tras día, puesto que la gente utiliza a diario sus dispositivos móviles para estar informados, para conectarse con otros usuarios, pero también para realizar compras en internet.
A pesar de estos datos, que muestran que el futuro de muchas ventas está en las nuevas tecnologías, un estudio de eConsultancy demuestra que sólo una de cada cuatro empresas está adaptada a smartphones y tablets. Así, el 45% de las marcas cuenta sólo con una web tradicional, frente al 27% que dispone de un sitio móvil y el 7% que tiene una aplicación.
Cuando una empresa decide adaptarse a las nuevas tecnologías se encuentra con un dilema. Elegir entre crear una página completamente nueva, que se adapte a todos los dispositivos (webs, smartphones y tablets), utilizando la tecnología 'responsive', o hacer un diseño específico para cada plataforma.
Actualmente, la tendencia apunta a que el 'responsive design' se convertirá en una apuesta segura en los próximos años, puesto que facilita el proceso de compra y asegura la innovación.
La importancia del Marketing móvil radica no sólo en la gran importancia de llegar a los usuarios por todas las vías posibles, sino que además la venta a través de los teléfonos móviles significa una plataforma publicitaria muy importante.
La inversión en publicidad en los dispositivos móviles se ha multiplicado por cuatro desde 2009, superando en este año 2013 los 2.000 millones de dólares, y esperando que esta cifra alcance los 12.000 millones en 2016.