El Papa León XIV ha hecho un llamamiento este domingo para que el uso de la energía nuclear esté “al servicio de la vida y la paz”, con motivo del 40 aniversario del accidente de Chernóbil, un suceso que, según ha señalado, “marcó la conciencia de la humanidad”.
Tras el rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro, el Pontífice ha recordado que esta tragedia sigue siendo “una advertencia sobre los riesgos inherentes al uso de tecnologías cada vez más potentes” y ha encomendado “a la misericordia de Dios a las víctimas y a quienes aún sufren sus consecuencias”.
En este contexto, ha reclamado que en la toma de decisiones “a todos los niveles” prevalezcan siempre “el discernimiento y la responsabilidad”.
Durante su intervención, el Papa también ha advertido de la existencia de “ladrones” que pueden robar la alegría de las personas, entre los que ha señalado a quienes “saquean los recursos de la tierra, libran guerras sangrientas o alimentan el mal en cualquiera de sus formas”.
Asimismo, ha señalado que estos comportamientos “arrebatan la posibilidad de un futuro de paz y serenidad” y ha alertado de otras amenazas como los prejuicios, las ideas erróneas o los estilos de vida consumistas que, a su juicio, afectan a la libertad y la dignidad de las personas.