Madrid acogerá entre el próximo 28 de diciembre y el 1 de enero de 2019 a más de 13.000 jóvenes de toda Europa en un encuentro organizado por la comunidad ecuménica de Taizé, formada por un centenar de hermanos de origen católico y protestante, procedentes de más de treinta nacionalidades.
Es la primera vez que se celebra este Encuentro Europeo de Jóvenes en Madrid, que es el número 41 de esta comunidad, que ya había organizado este evento en Barcelona (en tres ocasiones) y en Valencia, en una.
El prior de la comunidad, el hermano Alois, ha presentado el encuentro hoy en el Arzobispado de Madrid, acompañado por el cardenal Carlos Osoro, quien ha agradecido que se celebre en la capital, en la que más de 170 parroquias acogerán a los jóvenes y numerosas familias les abrirán las puertas de sus hogares.
El arzobispo de Madrid ha mostrado su satisfacción porque se celebren estas jornadas ya que "facilitan el encuentro con el Señor" y hacen ver la necesidad de "la confianza en Dios y en los hombres".
Además, ha agradecido la labor de los voluntarios -más de mil- que están trabajando en los preparativos y a las familias que van a acoger a los jóvenes, que inician, según la comunidad de Taizé, una nueva etapa de la peregrinación de confianza a través de la tierra".
Osoro ha acogido también con satisfacción las palabras del Rey Felipe en su discurso de Navidad, saliendo en defensa de los jóvenes, porque "es importante escucharlos" . "Sería, si no, una traición a esta humanidad, que quiere seguir viviendo buscando puentes", ha dicho el arzobispo.
En ese sentido, ha valorado el acercamiento entre comunidades, el "ecumenismo espiritual y de la amistad" y la importancia de estos encuentros porque "el hecho de rezar juntos ya demuestra esta unidad".
"Los jóvenes no tienen los perjuicios que tenemos nosotros; son capaces de unirse y orar juntos y dirigirse a nuestro Señor juntos", ha afirmado Osoro, quien ha enfatizado la sensibilidad de los jóvenes para vivir "la reconciliación, la unidad y la fraternidad".
Y es que los jóvenes, en su opinión, "quieren un mundo distinto, que no haga descartes y desean construir mundos de puentes".
El prior de la comunidad de Taizé ha admitido que se vive un momento "convulso e incertidumbre" y que los jóvenes tienen dificultades para planificar la vida a largo plazo. Por eso, ha dicho, "hay que animarlos en la fe para afrontar estos problemas".
Pero además, los jóvenes, tal y como ha comprobado el prior en otro encuentro que se celebró este año en Hong Kong, viven con la presión por tener éxito, se les pide un rendimiento muy fuerte, y por eso les ha enviado este mensaje: "La confianza en Dios y en el resto de ser humanos puede ser una respuesta a los desafíos de esta épocas".