El cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, advierte de que el trabajador "no es un simple recurso humano", y arremete contra los abusos sobre los empleados, la falta de trabajo o la precarización del mismo, que suponen "un ilícito laboral y la violación de un derecho".
Con motivo de la celebración internacional del Primero de Mayo, Osoro ha dedicado su alocución dominical en Cope a recordar que el trabajo "es mucho más que un factor de producción, y el trabajador no es un simple recurso humano".
"El quehacer humano es el instrumento de santificación cotidiano por excelencia. Y de ahí que el abuso sobre el trabajador, la ausencia de trabajo o su precarización no sean simplemente un ilícito laboral o la violación de un derecho; constituyen un pecado grave porque pretenden alejar al hombre de su vocación", ha asegurado.
Y entre otras propuestas, reclama "reconocer la primacía de la persona sobre cualquier otra dimensión de la economía".
"Resultan intolerables los niveles de desempleo (especialmente elevados entre nuestros jóvenes), o la circunstancia de que contar con un trabajo no siempre garantice una vida digna para el trabajador y su familia. La Iglesia apuesta no por cualquier trabajo, sino por un trabajo libre, creativo, participativo y solidario, justamente remunerado y en el que el ser humano exprese y acrecienta la dignidad de su vida", ha aseverado.