El Arzobispado de Madrid ha pedido que no se le implique "en disputas políticas" y ha reclamado el mayor consenso posible entre el Gobierno y la familia del dictador Francisco Franco para trasladar sus restos mortales, que la Iglesia no tiene inconveniente en acoger en la Catedral de la Almudena.
A través de un comunicado, la institución que dirige el arzobispo Carlos Osoro ha remarcado que desde el primer momento ha insistido en que un eventual traslado de los restos mortales de Francisco Franco "se debería hacer con el mayor consenso posible".
"Como Iglesia no nos compete valorar la conveniencia ni la urgencia de la modificación legal; sí mostrar nuestra efectiva disposición para acoger en terreno sagrado los restos mortales de un bautizado", indica el Arzobispado.
En ese sentido, la institución invoca la oportunidad de un acuerdo entre el Gobierno, las distintas opciones políticas y la familia, aunque sin perjuicio de lo anterior "la Iglesia acatará el mandato legal una vez sea firme y ejecutivo".
"La Iglesia católica en Madrid quiere preservar su independencia política, fomentando el espíritu de concordia entre todos los españoles y cultivando la oración para el logro de una convivencia en paz, justicia y libertad", indica el Arzobispado.
"Desde la sede que ocupó el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, el cardenal arzobispo de Madrid pide que no se implique a la Iglesia en disputas políticas y reitera su compromiso evangélico en la construcción de un mundo más fraterno", indica el comunicado.
El arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ya dijo ayer que no se oponía a que la familia del dictador Francisco Franco entierre sus restos en la cripta de la catedral de la Almudena si finalmente se procede a la exhumación de su cadáver del Valle de los Caídos.
"En la cripta hay una propiedad de la familia Franco y como cualquier cristiano tiene derecho a poder enterrarse donde crea conveniente", dijo ayer Osoro.