Lo que nunca se debe hacer si toca el Gordo de Navidad

Lo que nunca se debe hacer si toca el Gordo de Navidad

Apenas quedan unos días para el sorteo de la lotería de Navidad, que celebrará el próximo lunes 22 de diciembre en el Teatro Real (Madrid). Repartirá una lluvia de millones entre decenas de agraciados. Millones de españoles comparten un mismo sueño: que les toque el Gordo.

Pero la estadística no entiende de sueños, y menos cuando hay que satisfacer a tanta gente a la vez. Pero, ¿y si toca? A continuación se muestran unos consejos para que no haya ningún problema o incidencia con los décimos premiados.

Lo primero de todo es haber adquirido el décimo en un lugar autorizado. Conviene asegurarse de que está autorizado, por ello comprobad que tiene el logo, el código y todos los elementos de verificación.

Si se adquirió por Internet, no hay que fiarse de cualquier página, sino acceder a una página segura, comprobando que la dirección empieza por 'https://' o que tiene un candado o una llave al pie. Y tened cuidado al dar vuestros datos.

Algo muy importante es cuidar el décimo. Si resultáis ganadores del Gordo, no se puede presentar el décimo en condiciones pésimas. Si se ha roto o deteriorado por la circunstancia que sea, tenéis que presentarlo en una administración de loterías, desde donde será remitido a Loterías y Apuestas del Estado para su reconocimiento, tras rellenar la documentación pertinente

Hay que tener cuidado con los despistes, ya que el plazo máximo para cobrar los importes es de tres meses. Si se pasa el plazo, se perderán los derechos a recibir el premio.

Si queréis enviar la lotería por correo, hay que evitar hacerlo por correo ordinario, ya que no garantiza que llegue a su destino. Mucho mejor y más recomendable es enviarlo por correo certificado con valores declarados, y conociendo que es un documento al portador. Todos los décimos deben llevar el sello de la administración dónde se han vendido que garantiza que son válidos.

Conviene evitar los correos electrónicos con falsos mensajes que le atribuyen un premio. Se trata de estafas con mensajes al consumidor que suplantan logotipos y símbolos de administraciones de lotería, en los que se pide el pago en concepto de tasas para cobro de ese premio, si se paga ese importe nunca se recibe ningún décimo.

No vender vuestro décimo premiado. Es una práctica fraudulenta que se produce tras el sorteo de Navidad, la venta de décimos premiados, por un 10 o un 20% más del importe total del décimo. Es una oportunidad para los defraudadores interesados en blanquear dinero negro. Si accedéis no podréis acreditar después ante Hacienda la procedencia de ese dinero y eso puede suponer un acta de inspección.

Por último, hay que tener cuidado cuando se adquiere un décimo a medias, o con varias personas. Es preciso fotocopiarlo, especificando la cantidad que aporta cada uno y firmando cada uno de los pagadores.