Miles de personas acuden al tradicional besapié del Cristo de Medinaceli

130228 besapie jesus medinaceliLluvia, frío y nieve para poder ser los primeros en besar los pies del Cristo de Medinaceli. Hasta nueve días han pasado decenas de personas a las puertas de la madrileña Basílica en el que se hace inmensa la imagen más idolatrada por los madrileños. Han hecho cola noche y día para ser las primeras personas en poder venerar la imagen de Jesús Nazareno.

Como cada primer viernes de marzo, cientos de personas visitan al Cristo y le piden sus deseos, los devotos no han dejado de organizarse en grupos para turnarse y no perder posiciones para ser los primeros en entrar al templo.

La tan venerada talla de Jesús Nazareno fue rescatada por los cristianos de manos de los musulmanes el viernes de Cuaresma de 1682 -el primer viernes de marzo- y desde ese momento se ha forjado la tradición de ir hasta él ese día del año, besar su pie y pedirle por familiares y amigos.

Ciudadanos de todos los puntos de España, abrigados con bufandas, gorros e incluso mantas han hecho cola en los laterales de la calle de Jesús mientras esperaban, entre plásticos transparentes que los protegen de la lluvia, poder ver la escultura de Jesús Nazareno, que fue tallada en 1640 por encargo del Duque de Medinaceli.

Manuela Sevilla, una anciana que ha pasado nueve días a la intemperie para poder ser la número siete en la cola, ha dicho que el Cristo ha cumplido en otras ocasiones sus deseos y por eso viene aquí desde hace 37 años.

Las compañeras y amigas de Manuela se organizaron para llevar la espera de la mejor forma posible, durmieron en una tumbona, se abrigaron con muchas mantas y además, para protegerse de las heladas temperaturas llevaron consigo una estufa que las calienta.

La mayoría de los fieles que guardan fila encogidos de frío pero "con la fuerza de la fe" piden al Cristo, al que se le atribuye la capacidad de conceder milagros, salud y que no les falte el trabajo, según han comentado la mayoría de ellos.

Otro fiel, Francisco, un madrileño que también va los viernes de todas las semanas a ver al Cristo y este viernes ha sido uno de los primeros en la cola que forman cientos de personas, ha comentado que tiene "muchas ganas de besar el pie derecho al Cristo y pedirle salud, que es lo realmente importante".