Descubierta en Siria una nueva especie fósil de tortuga marina de 50 millones de años

Descubierta en Siria una nueva especie fósil de tortuga marina de 50 millones de años

Un equipo internacional de investigadores ha hallado en Siria el fósil de una tortuga marina del Eoceno temprano, considerada la primera especie de vertebrado fósil descrita recientemente en el país.

El hallazgo se produjo cerca de Afrín, en una zona alejada de la costa actual. La nueva especie, denominada Syriemys lelunensis, ha sido identificada bajo la dirección de la Universidad de São Paulo y se remonta a hace 50 millones de años. Los científicos han recuperado una impresión interior del caparazón, así como fragmentos del caparazón ventral, la pelvis y las patas traseras.

El caparazón, de forma ovalada y bien conservado, mide 53 centímetros de largo por 44 de ancho, lo que ha permitido documentar con detalle las características anatómicas de este ejemplar marino. La investigación confirma que se trata de la primera especie de vertebrado fósil recientemente descrita en Siria.

Según los investigadores, el descubrimiento constituye la evidencia más antigua de la tribu extinta Stereogenyini, un linaje de tortugas de cuello lateral cuyos orígenes podrían retroceder más de diez millones de años. En la colección se incluyen también diminutos foraminíferos extraídos de la roca que rodeaba el fósil, fundamentales para determinar su datación.

Un linaje marino de amplia distribución

El doctor Gabriel S. Ferreira, del Centro Senckenberg para la Evolución Humana y el Paleoambiente de la Universidad de Tubinga, explicó que los miembros actuales de la familia de tortugas de cuello lateral son especies semiacuáticas de agua dulce, mientras que las extinguidas Stereogenyini habitaron también en ambientes salinos.

Esta adaptación explica que se hayan hallado restos de este linaje en Sudamérica, Norteamérica, el Caribe, África y Asia Oriental. Con el descubrimiento en Siria, se amplía la distribución geográfica conocida de este grupo fósil.

Los especialistas señalan que la región estuvo cubierta por mares desde el Cretácico hasta finales del Mioceno, lo que hace comprensible la presencia de fósiles marinos en el territorio. Sin embargo, subrayan que este hallazgo refuerza la hipótesis de que el grupo de tortugas marinas podría haber tenido su origen en la cuenca mediterránea.