La alta joyería siempre ha representado sueños, riqueza, patrimonio y recuerdos, pero para muchos (la mayoría) el acceso a joyas exclusivas iba unido a dilemas sobre sostenibilidad, precio y origen.
En la actualidad, el mercado de las joyas ha evolucionado para adaptarse a los nuevos tiempos y exigencias de los consumidores.
Entre ellas, el incremento en la demanda de lujo responsable es una de las más importantes. Cuando la sostenibilidad se convierte en un valor esencial en nuestra sociedad, los diamantes cultivados en laboratorio se han convertido en la solución dentro de un sector tradicionalmente opaco y falto de trazabilidad y transparencia. Por suerte, todo cambia. Y los diamantes de laboratorio están transformando el concepto de alta joyería.
En este nuevo escenario, Diamante de Laboratorio ha irrumpido con fuerza para situarse como una de las firmas más representativas del lujo sostenible en España. La empresa, especializada en diamantes certificados cultivados en entornos controlados, ofrece piezas con las mismas propiedades físicas, químicas y ópticas que los naturales, pero con una huella ecológica mucho menor.
Madrid es una de las ciudades donde más se ha visto crecer la compra de estos diamantes gracias, entre otros motivos, a la presencia de esta empresa que cuenta con una oferta clara: joyas hechas a medida, diamantes certificados por GIA o IGI y una filosofía coherente con los valores de la nueva generación de consumidores. Para quienes buscan alta calidad, transparencia y ahorro, la puerta está abierta.
En concreto, la compañía cuenta con un showroom en Madrid donde asesora de forma personalizada a sus clientes. Allí, las parejas pueden diseñar su propia joya desde cero, eligiendo entre más de 700.000 diamantes certificados.
Los diamantes de laboratorio no son imitaciones. Son diamantes reales, formados bajo las mismas condiciones de presión y temperatura que los naturales, pero en un entorno controlado que garantiza procesos limpios y éticos. La diferencia esencial radica en su origen: no proceden de la minería, lo que evita daños ecológicos, conflictos sociales y explotación laboral. Además, su producción consume hasta un 60% menos de energía y genera una huella de carbono inferior a la generada por los métodos tradicionales.
Todos estos impactos negativos que evitan son, precisamente, lo más valorados por el perfil de consumidor de los diamantes de laboratorio. De hecho, cada vez más consumidores valoran la trazabilidad y el impacto ambiental de los productos que adquieren.
Según la consultora Bain & Company, el 65% de los compradores de joyas de alta gama menores de 35 años prefieren opciones sostenibles, un dato que confirma el cambio de mentalidad. En España, el auge de estos diamantes refleja también esta evolución cultural: lujo sí, pero con propósito.
Además de los beneficios relacionados con impacto ambiental y social, otra de las ventajas de estos diamantes de laboratorio es que pueden ajustarse tanto el tamaño, como el color y la claridad de cada pieza al gusto del cliente. De este modo, los fabricantes logran diamantes únicos sin sobrecostes inesperados.
Sin embargo, la calidad de los mismos debe estar certificada. Y, para ello, existen entidades especializadas en ello que avalan el valor de los mismos en concreto, entidades como GIA e IGI, igual que los naturales, son las responsables de garantizar la seguridad jurídica y garantía de autenticidad de estos diamantes.
En cuanto al impacto ambiental, ya hemos hablado de ellos. Pero podemos destacar que también al evitar la extracción del subsuelo se requiere un menor consumo de agua, energía y la reducción de conflictos bélicos o explotación de trabajo infantil.
Elegir diamantes de laboratorio implica apoyar un modelo circular y transparente que respeta tanto el entorno como las personas. El auge de este tipo de joyas no ha dejado de crecer en los últimos años. Según datos del analista Paul Zimnisky, supusieron el 18,5% de las ventas globales de diamantes en 2023, superando el 20% en 2024.
En Madrid, uno de los secretos del éxito de Diamantes de Laboratorio es The Bright Club, su marca asociada de alta joyería. En concreto, se encarga de la creación de joyas exclusivas utilizando los diamantes seleccionados de Diamante de Laboratorio. Aquí, cada pieza sigue un proceso creativo único que combina precisión científica, arte y personalización.
Madrid vive una revolución silenciosa dentro del sector de las joyas y diamantes. Las opciones responsables ganan terreno ante nuevas exigencias sociales y ambientales. Los consumidores dejan atrás tópicos sobre la falta de autenticidad en los diamantes de laboratorio para hacerse con piezas únicas, de valor y a un menor precio.
Algo en lo que está jugando un papel decisivo empresas como Diamante de Laboratorio al poner la alta joyería al alcance de todos. El lujo sostenible ha llegado para quedarse, y Madrid es su escaparate más vivo y dinámico en España.