Con el fin de reducir costes y desechos, la Unión Europa ha firmado un acuerdo por el que los fabricantes de los teléfonos móviles tendrán que fabricar un cargador estándar. Dicho acuerdo ha sido firmado este jueves, 20 de diciembre, entre el Parlamento Europeo (PE) y los Gobiernos de los Veintiocho.
"Estoy muy satisfecha de que hayamos acordado la introducción de un cargador común, a pesar de que el Consejo y la Comisión (Europea) tenían dudas al principio. Esto beneficiará a los consumidores", señaló en la nota la responsable parlamentaria del expediente, la socialista alemana Barbara Weiler.
Aunque todavía debe recibir el visto bueno de la Eurocámara y del Consejo, probablemente en marzo de 2014. El objetivo principal de esta nueva medida es adaptar las normas al creciente número de dispositivos móviles y de esta forma asegurar que no interfieren entre ellos y asegurar unos requisitos mínimos de salud y seguridad.
Desde el momento en que se adopte esta norma, durante los próximos meses, los países participantes dispondrán de dos años para adaptarse y los fabricantes de un año más. Además se podrá tener un mayor control de la venta de productos ilegales que no cumplan estas normas.