Los problemas con las tuberías son algunos de los más temidos por los propietarios de cualquier tipo de inmueble.
Comprobar cómo las cañerías pierden agua en puntos de difícil acceso es casi una pesadilla: su reparación parece implicar complejos trabajos y un gran presupuesto.
Pero todavía hay más que analizar en este sentido. En muchos escenarios, lo complejo es llevar a cabo la detección de fugas de agua de manera correcta. Y es que no son pocas las ocasiones en las que la rotura se produce detrás de un muro y, para una persona no especializada en este tipo de trabajos, advertir que se tiene este problema se hace casi imposible.
Los especialistas en fontanería ofrecen algunos consejos para hacer una detección de fugas cuando se sospecha que hay algún problema en la red de tuberías de una casa, un piso, una nave industrial o una oficina.
Siguiendo los siguientes tips indicados por profesionales del sector, es posible identificar una posible fuga y ponerse cuanto antes en manos de fontaneros profesionales y especializados que sepan trabajar con distintos sistemas de tuberías y reparar las fugas más complejas de manera segura y completa.
Obviamente, la principal evidencia de que hay una fuga de agua está en la aparición de encharcamientos en el suelo. Suelen ocurrir de manera más habitual en la cocina o en el baño, pues son las zonas más conflictivas por la gran presencia y uso de las tuberías y las canalizaciones, pero pueden surgir en cualquier otro punto.
Cualquier persona que tenga una propiedad o un alquiler conoce, de manera general, el gasto de agua que hace mensualmente. De hecho, casi seguro que puede establecer una media —«gasto X euros al mes de agua»—, un dato clave en el contexto de una fuga de agua.
Una fuga supone un desperdicio continuo de agua, que se va perdiendo por el agujero en la tubería, el error en la junta, etc. Esto tiene una repercusión directa en el contador, que no dejará de Sumar cifras, dando unas facturas de suministro muy altas.
En estos casos, siempre conviene valorar la posibilidad de una pérdida, para que un equipo de fontaneros especializados en este tipo de trabajos pueda hacer un análisis del espacio y confirmar si dicha fuga existe.
Muchas veces una fuga de agua se detecta por el oído. Es interesante pasar de manera detallada por todos los rincones del inmueble, pegándose bien a la pared, con el objetivo de identificar un gorjeo o un sonido siseante que dé pistas de que algo ocurre tras los muros.
En este sentido, en la actualidad existen herramientas para detectar fugas de agua como los geófonos, que facilitan esta identificación auditiva.
Como hemos indicado, ante cualquier sospecha, un equipo profesional será quien tenga que actuar para reparar la fuga de manera inmediata y no solo evitar el exceso de gasto, sino que la estructura de la casa, las paredes o los pavimentos se puedan ver afectados negativamente por la avería.