El observatorio astrofísico SPHEREx (Spectro-Photometer for the History of the Universe, Epoch of Reionization and Ices Explorer), lanzado por la NASA el pasado 11 de marzo, ha activado por primera vez sus detectores en el espacio exterior, confirmando el correcto funcionamiento de todos sus sistemas. Este hito marca el inicio de una nueva etapa para este ambicioso proyecto, cuyo objetivo es cartografiar el cielo completo en tres dimensiones cada seis meses y desentrañar los orígenes más profundos del universo.
Según ha informado la agencia espacial estadounidense, las primeras imágenes captadas por SPHEREx, aunque aún no calibradas para su uso científico, revelan ya una impresionante panorámica del cielo. Cada punto de luz visible representa una estrella, una galaxia u otra fuente luminosa, y se estima que cada imagen contiene más de 100.000 fuentes detectadas. El campo visual del observatorio cubre un área rectangular unas 20 veces más ancha que el diámetro aparente de la Luna llena.
Cada exposición realizada por SPHEREx incluye seis imágenes, correspondientes a sus seis detectores. Las imágenes muestran el mismo sector del cielo en diferentes longitudes de onda del infrarrojo, espectro que este telescopio espacial está diseñado para captar, invisible para el ojo humano. La nitidez de las capturas confirma que el sistema óptico del telescopio está perfectamente enfocado, una condición crucial ya que el enfoque fue establecido antes del lanzamiento y no puede ser ajustado una vez en órbita.
Olivier Doré, científico del proyecto SPHEREx en el Instituto de Tecnología de California (Caltech) y el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, ha celebrado este primer logro: “Nuestra nave espacial ha abierto los ojos al universo. Funciona tal como fue diseñada”.
Una de las principales capacidades de SPHEREx radica en su espectrofotometría infrarroja, que descompone la luz en 102 bandas de longitud de onda, proporcionando una paleta cromática invisible al ojo humano pero clave para los científicos. Al asignar colores visibles a esas longitudes de onda, los astrónomos pueden inferir la composición de objetos celestes, su temperatura o incluso su distancia a la Tierra.
Esta información permitirá a los investigadores explorar fenómenos que abarcan desde la física primordial que rigió el universo en sus primeros instantes de existencia hasta el proceso de formación de agua en la Vía Láctea. SPHEREx ayudará también a rastrear la evolución de las galaxias y el papel del hielo cósmico en la formación estelar y planetaria.
Está previsto que SPHEREx inicie sus operaciones científicas rutinarias a finales de abril, con una capacidad operativa de unas 600 exposiciones diarias. Durante los próximos dos años, este telescopio espacial realizará cuatro mapeos completos del firmamento, recopilando un volumen sin precedentes de datos espectrales que contribuirán a responder algunas de las grandes preguntas de la cosmología moderna.