El Centro Cultural de la Villa acogerá del 9 de abril al 3 de mayo el estreno en castellano en la capital de la obra de Rodolf Sirera, dirigida y adaptada por Robert Torres.
El teatro Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa presentará en Madrid, del 9 de abril al 3 de mayo, el estreno en castellano de ‘El veneno del teatro’, texto del dramaturgo Rodolf Sirera que llega con dirección y adaptación de Robert Torres.
Según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado, la versión en castellano ha sido realizada por José María Rodríguez Méndez y contará en escena con Silvia Maya y Marta Sangú como protagonistas de esta propuesta teatral.
La pieza construye un intenso enfrentamiento entre una actriz y una marquesa, articulado como un ‘thriller’ psicológico. A través de este cara a cara, el texto indaga en la relación entre la creación artística y la realidad, así como en la naturaleza de la interpretación, tanto sobre el escenario como en la vida cotidiana.
La acción sitúa al público en París, donde una aristócrata de gustos singulares invita a Gabrielle de Beaumont, actriz de éxito, a su palacio con el propósito de que represente una obra sobre la muerte de Sócrates escrita por la propia marquesa. Este encargo desencadena un duelo interpretativo y emocional entre ambas.
El montaje ahonda en las zonas más sombrías del ser humano y difumina las fronteras entre realidad y ficción mediante un enfrentamiento dialéctico marcado por el poder, la manipulación y la obsesión. La marquesa aparece retratada como una figura obsesionada con la autenticidad interpretativa hasta límites que rozan la psicopatía.
En el plano visual, la escenografía reproduce un salón frío y minimalista, con motivos florales de inspiración japonesa y un suelo de espejo. La iluminación y la ausencia de elementos decorativos refuerzan la atmósfera claustrofóbica y la tensión psicológica que atraviesan la representación.
Esta versión introduce además una variación temporal respecto al original, ambientado en el racionalismo ilustrado del siglo XVIII. La propuesta que se verá en Madrid traslada la acción a un futuro cercano condicionado por la incertidumbre, en un contexto definido por la revolución tecnológica, la hiperconectividad, la globalización y un escenario de crisis climática e inestabilidad política.