El Museo Thyssen-Bornemisza exhibe hasta el 24 de mayo un montaje especial en torno a ‘Express. En movimiento’, la obra de Robert Rauschenberg inspirada en la serigrafía de Warhol y acompañada de documentación inédita sobre las imágenes impresas en el lienzo.
La comisaria y conservadora senior de Pintura Moderna del museo, Marta Ruiz del Árbol, explicó este lunes en un encuentro con los medios que “Rauschenberg se inspira en el potencial de la serigrafía comercial desde la serie de Marilyn Monroe creada por Warhol”. La responsable precisó que, aunque el artista ya intentaba trasladar imágenes a sus pinturas, se encontraba con límites vinculados a la calidad y al tamaño de los resultados.
La instalación recupera el procedimiento que condujo a la creación de ‘Express. En movimiento’, pieza integrada en la exposición permanente del museo. Para ello, la sala 48 incorpora un vídeo documental que detalla el método de impresión sobre el lienzo y sitúa esta evolución en el marco de otras obras afines, como ‘Barcaza’.
El audiovisual nace de una investigación desarrollada junto a la Fundación Robert Rauschenberg. Entre los resultados, la muestra localiza el origen de varias de las imágenes que componen el cuadro. Ruiz del Árbol señaló que, en el lado izquierdo, se identifica el salto de Snow Man, un caballo de sangre pura que “estaba destinado a acabar siendo carne”, pero al que el jinete rescata, entrena y con el que obtiene premios de salto Olímpico.
En el extremo opuesto del lienzo, el montaje sitúa un ‘desnudo’ bajando la escalera publicado por la revista ‘Life’ en 1962. Debajo de esa referencia, se expone la imagen de Louis Mathieu Didier Guillaume en la rendición del General Lee tras la Guerra Civil en Estados Unidos en 1984.
Además de identificar la procedencia de estas fotografías, la propuesta reúne ejemplares originales de los documentos, con el objetivo de contrastar la distancia entre la fuente y su traslado al lienzo. Como ejemplo, en la imagen central —vinculada a una campaña de reclutamiento para el ejército estadounidense—, Rauschenberg incorporó a la fotografía de partida un hombre que cae de una escalada.
Ruiz del Árbol subrayó la presencia de bailarines en la mitad superior del cuadro y recordó que, para Rauschenberg, “la pintura es algo estático, el artista tiene que estar parado y necesita de un lienzo y pintura, mientras que los bailarines solo necesitan su cuerpo y el movimiento para expresarse”, por lo que “la danza es la expresión máxima del arte”.
A su juicio, esa escena constituye “la más personal” del artista, ya que él mismo realizó la fotografía y en ella aparece también su pareja en aquella etapa, Steve Paxton, a quien acompañaba en sus giras. La comisaria añadió que Rauschenberg llegó a desempeñar labores de escenógrafo, iluminador y creador de vestuario para esos bailarines. En la segunda parte del vídeo, se aborda esta fase creativa y la coreografía ‘Pelícano’, estrenada en 1963, el mismo año en que realizó ‘Express’.
Desde esa perspectiva, Ruiz del Árbol destacó que, para el creador estadounidense, “el arte es algo cambiante y en constante transformación”. La responsable vinculó esa idea a un trabajo entendido como un conjunto de gestos y decisiones que busca capturar el movimiento en escenas diversas, desde el salto sobre una valla hasta la caída de escaladores.
La comisaria también apuntó que “Rauschenberg comparte con sus contemporáneos la inquietud de explorar y conectar con el mundo dentro y fuera de su taller”. En un contexto marcado por la saturación mediática asociada al impulso de la prensa y la publicidad, el artista traslada ese clima a un orden aparentemente aleatorio de elementos sin jerarquía: las imágenes se superponen, se repiten y chocan, abriendo el camino a lecturas personales.
Otro de los ejes del recorrido remite al reconocimiento obtenido cuando ‘Expres’ recibió el Gran Premio de Pintura en la Bienal de Venecia de 1964, la primera ocasión en la que Estados Unidos alcanzó ese galardón. Ruiz del Árbol señaló que “Fue un escándalo porque suponía el relevo definitivo de la supremacía cultural de Europa” y añadió que el premio llegó en una fase muy temprana de la trayectoria del artista.
Para contextualizar ese hito, el montaje incorpora fotografías del traslado de la obra desde el pequeño pabellón de Estados Unidos hasta los jardines de Viena. La comisaria expuso que en esas imágenes se aprecia “el transporte de grandes lienzos sin cajas por el Vallecanal y luego simplemente a mano hasta su nuevo emplazamiento dentro de la exposición”.
La propuesta se completa con los catálogos de ambas exposiciones: el general de la Bienal y el folleto editado para el pabellón estadounidense. Con ello, el Thyssen pretende favorecer una contemplación más precisa de ‘Exprés’ y, a la vez, acercar al visitante a la idea de que la energía y el desorden del mundo continúan activándose dentro de la obra de Rauschenberg, según apostilló Ruiz del Árbol.