El ayuntamiento de Madrid ha decidido combatir los problemas con multas, tasas o impuestos. Así es como Manuela Carmena y sus secuaces chavistas van a solucionar la basura que invade las calles de Madrid o el problema de la contaminación.
Grandes problemas requieren grandes politicos y de eso en Madrid no hay. Hacer pagar el SER a los madrileños en fines de semana y festivos es una cacicada semejante a la de multar por ensuciar. La vara es una medida de países sin gobierno donde el estado policial se convierte en una forma de vida que amedrenta al ciudadano.
Madrid es la capital de España. Una capital envidiada por muchas ciudades de Europa que Carmena y su equipo están enterrando día a día.
Todos saben qué hay detrás de las concesiones en la recogida de basuras. Intereses y amistades peligrosas por encima del bien común. Contra eso, la solución no debe ser meter la mano en el bolsillo del madrileño. Mejor concienciar, trabajar por Madrid y gestionar mejor a los equipos de limpieza.
El coche eléctrico empieza a sacar la cabeza. Las marcas apuestan por un método de transporte limpio, incluso, el Ayuntamiento de Carmena ha hecho una apuesta fuerte con empresas como Car2Go o los taxis híbridos. Pero hay que apostar más, facilitar el consumo de este tipo de energías y no obligar a pagar parquímetro como si fuera un castigo.
Carmena piensa poco en los madrileños. Su equipo la esta llevando a tomar decisiones alejadas de la realidad en beneficio de intereses populistas. Madrid se convierte en una ciudad sucia, de basura y de políticos.