El adiós de Aguirre

El adiós de Aguirre

Esperanza Aguirre dice adiós. Deja su cargo como concejal del PP en Madrid y pone fin a una trayectoria con más luces que sombras pero que se ha visto en penumbras durante su última época.

Recordemos que es la candidata que más votos obtuvo para dirigir el ayuntamiento de Madrid pero la animadversión que presenta el PP a la oposición la llevó a poner voz a los desmanes de Manuela Carmena y poco más.

Sus compañías la han lastrado. Han acabado con una carrera de quien fuera ministra de Cultura y firme candidata a la presidencia del gobierno en el futuro. Ahora, Esperanza Aguirre tiene tan mal cartel como los políticos a los que ha dado cobijo estos años.

Sabría o no de la corrupción, eso nunca será público. Pero Aguirre representa a esos políticos seguros de sí mismo que se han mantenido en pie hasta el final aunque la corrupción llamara a todas las puertas del vecindario.

Le pasó a Felipe González mientras veía como Rafael Vera y José Barrionueva caían a la sombra de unos GAL donde, se supone, que él era Mr. X.

Aguanta Mariano Rajoy mientras la corrupción golpea al PP hasta casi destruirlo. Y Aguirre sigue en pie o, al menos, se puede ir de pie de la política.