Este no es un 2 de Mayo cualquiera. Nuestra fiesta regional no la protagonizan la apertura, el espíritu o La Vanguardia de Madrid, sino el homenaje a todos los que han perdido la vida, a sus seres queridos o a los que siguen jugándosela ahí fuera contra la Covid-19. Sin embargo, los madrileños siempre vemos la luz al final del túnel y ya estamos listos para levantarnos de nuevo.
El coronavirus nos ha obligado a confinarnos en nuestros hogares casi dos meses, alejándonos, en muchos casos, de nuestras familias y allegados y limitando el contacto a través de las nuevas tecnologías. Como cada vez que ha sido necesario, los madrileños estamos dando ejemplo de sacrificio por el bien común, aunque ello nos impida ver a nuestros padres, madres, hijos, hermanos o amigos. Y, a pesar de todo, seguimos manteniendo nuestro carácter combativo, festivo, alegre, irónico… En resumen, castizo.
Estamos viendo cómo muchos ciudadanos vierten su creatividad en las redes sociales. Pero no es solo entretenimiento: si de algo podemos sentirnos orgullosos es de ver cómo Madrid ha canalizado a través de este y de otros medios una ola de solidaridad para hacer la compra a los mayores o facilitar auxilio a los vecinos en dificultades.
En este 2 de Mayo nos comprometemos a no olvidar a los más de 8.000 madrileños fallecidos a causa de la Covid-19, muchos de los cuales se han marchado sin que sus familiares pudieran despedirse de ellos. Especialmente trágica es la pérdida de nuestros mayores, la generación que trabajó para dejarnos una democracia joven y cuyo legado difícilmente se podrá igualar. Todo mi recuerdo y mis condolencias para ellos.
Tampoco puedo dejar de pensar en el personal sanitario, los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los productores, los transportistas, los comerciantes, los hosteleros, los taxistas y todos aquellos que han puesto su pequeño granito de arena para vencer a la pandemia.
A estos y a todos los que han cumplido con su deber personal manteniendo el confinamiento nunca podremos darles las gracias lo suficiente. Por eso, la mayor labor que tenemos por delante los representantes políticos es reconstruir la economía y el bienestar de la Comunidad de Madrid lo antes posible. Es nuestra obligación dejar la ideología a un lado para Sumar fuerzas. Y puedo garantizar que ese es el papel en el que nos van a encontrar los ciudadanos. Se lo debemos y no podemos fallarles.
Hoy, 2 de Mayo, día de la Comunidad de Madrid, es un buen momento para echar la vista atrás para recordar que nunca nos hemos dejado vencer ante las dificultades y que no bajamos los brazos; no lo hicimos ante el golpe terrorista del 11 de marzo de 2004 y tampoco nos hundiremos en esta ocasión. Madrid se levanta de nuevo para volver a ser ejemplo de acogida, prosperidad y libertad. Hagamos de este día el primero de la reconstrucción y un homenaje para todos.
César Zafra
Portavoz de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid
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