Cambian las circunstancias, la época, los nombres, pero acerca de la conducta de los políticos todo está escrito. Hace más de cuatro siglos Baltasar Gracián escribía que: "Tener en quien recaiga la crítica por los desaciertos y el popular castigo de la murmuración no obedece a incapacidad, como piensan los maliciosos, sino a destreza depurada.
Debe haber un testaferro que sirva de blanco para los errores".
Tan sabia reflexión bien podría ser el lead de una crónica sobre la invasión de Ceuta y el ambiente de vísperas de dimisión o destitución que se cierne sobre Miguel Ángel Pérez Triano, delegado del Gobierno en Ceuta. A este caballero se le está poniendo cara de "testaferro que sirva de blanco". Ya dimitió su jefe de gabinete- que asegura haber trasladado los informes del CNI- y ahora todo índica que es él quien está siendo contemplado desde La Moncloa como el fusible cuya eliminación cortocircuitaría la ampliación hacia arriba de la lista de responsables de la nefasta -y probablemente delictiva- gestión de la crisis. En el momento álgido de la invasión, el día en el que se produjo la avalancha y ochenta mil personas invadieron nuestro país,al unir la línea de puntos se llegaba a La Moncloa pero resulta que allí el personal estaba de vacaciones.
El presidente en Canarias y en Japón su jefe de gabinete (Diego Rubio), otro personaje que ocupa un lugar destacado en la cadena de omisiones que generó desconcierto en las autoridades ceutíes y precipitó el posterior abandono de la ciudad a su suerte. Siete semanas después de los hechos, con la ciudad violentada por la presencia de no menos de diez mil marroquíes deambulando por la calles y tras el anuncio de Pedro Sánchez de que semejante situación se prolongara como poco hasta diciembre la situación en Ceuta es tan tensa que está reclamando un culpable.
Desde el Gobierno, con el presidente a la cabeza, han rechazado toda responsabilidad política pero saben que la situación es explosiva y todo indica que buscarán un cortafuegos. En este caso una cabeza menor en la jerarquía del poder, pero para ellos suficiente para ir ganando tiempo y, como decía Gracián, desviar a otros los males. Con lo que no contaba Sánchez es con la rotunda desautorización del Parlamento Europeo a la gestión de esta crisis. Los eurodiputados del PSOE votaron en contra de una resolución que señala a Marruecos como responsable de la invasión. La traición a Ceuta les pasará factura.
Madrid Actual no se hace cargo de las opiniones de sus colaboradores, que no tienen por qué coincidir con su línea editorial.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que la posible dimisión de Pérez Triano resolverá realmente los problemas de seguridad que persisten en Ceuta o solo serviría para desviar responsabilidades?
¿Qué consecuencias políticas crees que tendrá para el Gobierno la falta de respuesta coordinada durante la crisis y el voto en contra del Parlamento Europeo?
Tu opinión es importante. Comparte tu punto de vista con respeto.
Participa en la conversación con respeto. Tu comentario se publicará automáticamente, aunque podrá ser retirado por la redacción.
Comentarios (0)