La expansión de la industria española de la guerra ante el rearme europeo

La expansión de la industria española de la guerra ante el rearme europeo

La industria española vinculada a la guerra, incluida la denominada guerra híbrida, vive un momento de fuerte expansión impulsado por el rearme europeo y por un clima político y mediático marcado por el miedo al expansionismo ruso y la inestabilidad internacional.


El texto plantea una comparación entre el mal fario de un fabricante de paraguas en plena sequía y la situación actual de la industria de la guerra, para subrayar que, a diferencia de aquel empresario abocado a la ruina por la ausencia de lluvia, el negocio bélico atraviesa una fase de crecimiento. Frente a un entorno de “nubes perezosas” que impediría vender paraguas, el sector de la guerra, incluida la vertiente “híbrida” basada en sabotajes, hackeos y desinformación, se encuentra “en pleno subidón”.

Ese auge se reflejó en las caras de los directivos de las principales empresas españolas del sector, que se reunieron este jueves con el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Palacio de La Moncloa. En el ambiente de la reunión pesaba el anuncio realizado en marzo por la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, sobre la movilización de nada menos que 800.000 millones de euros para el rearme de la Unión Europea, con el objetivo de saldar una asignatura pendiente tras décadas instalados en la lógica de la paz.

El texto sostiene que “eso se acabó”. También en España, donde la lógica de la guerra impregna ya los espacios políticos y mediáticos, en un contexto de climas de opinión construidos sobre el miedo al expansionismo de Rusia y el “infantilismo reinante en la Casa Blanca”. En este escenario, el rearme se impone en el ecosistema geopolítico de esta parte del mundo y se tramita en las cancillerías como una contingencia más de las relaciones internacionales.

Sin embargo, el autor subraya que el asunto es poliédrico y abierto a múltiples interpretaciones. En un extremo sitúa a los pacifistas situados a la izquierda de la izquierda, que comparten asiento con Sánchez en el Consejo de Ministros. En el otro, a los teóricos del “si vis pacem, para bellum”, que defienden el rearme como condición para garantizar la paz.

Entre esas posiciones, se recuerda la doctrina de Rafael Sánchez Ferlosio, citada literalmente: “Dicen que la patria es un fusil y una bandera. Mi patria son mis hermanos, que están labrando la tierra”. Frente a esa visión, otros actores “te llevan al huerto del rearme” como respuesta ante la “real” amenaza de Rusia, reforzando la idea de que el incremento del gasto militar se presenta como una reacción inevitable.

El texto incorpora también el testimonio de un empresario privado del sector, escuchado “en distancia corta”, que expone con “aséptica pedagogía” la supuesta necesidad ineludible de gastar más en defensa. Este directivo apela a su “vocación de servicio a la sociedad amenazada” y sostiene que el mundo se encuentra en el punto máximo de riesgo de confrontación bélica.

Según esa visión, “tiene razón” al afirmar que el planeta alcanza el pico más alto de conflictos bélicos desde la Segunda Guerra Mundial. No obstante, el texto califica de perturbador el hecho de tener que compatibilizar esa proclamada vocación de servicio con la evidente oportunidad de negocio que generan los tambores de guerra.

En ese contexto, se menciona la posible vuelta a los servicios militares de los jóvenes, ya sea en régimen voluntario o no, según los países, como uno de los efectos asociados al clima de rearme. Este escenario abre un horizonte de mayor demanda para las empresas del sector, que se benefician de la intensificación de las tensiones internacionales.

El texto concluye señalando que los tambores de guerra ofrecen una oportunidad de negocio a las cuatrocientas empresas españolas que trabajan en este ámbito, según cifras del Ministerio de Defensa. De este modo, se subraya la contradicción entre la retórica de protección de la sociedad amenazada y el impulso económico que el conflicto y el rearme suponen para una parte relevante del tejido industrial del país.


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