A Félix Bolaños le tengo respeto por dos razones: porque nació en el 75, el mismo año en que nació mi hija Calíope -buena cosecha- y porque tiene un currículo que se aparta de ese estudiante universitario que entra en las Juventudes Socialistas al cumplir los 18 años, es concejal a los 24, diputado autonómico a los 32, y diputado a Cortes a los 40, sin haber pasado nunca por el examen de una entrevista de trabajo, y sin haberse sacado una nómina fuera del partido político.
Hay una vieja táctica política, tal vez heredada del franquismo, de no hacer nada y dejar que las cosas se arreglen por sí solas en lugar de tomar medidas. A veces funciona. Así que este verano, el presidente y sus ministros, casi todos, se han ido de vacaciones, seguramente las más largas y opacas de los últimos veranos, y en la medida que han podido han ignorado los problemas esperando que se resolvieran sin hacer nada.
La operación "libertad duradera", ideada hace veinte años por los genios indetectables de la Casa Blanca para dar a entender que la masacre de las Torres Gemelas no podía quedar así, se ha convertido en una operación de "estupidez duradera" que aún parece no tener fin.
La variedad de tontos contemporáneos es abrumadora. Tanto que todavía no existe una clasificación viable, porque concluyes la lista y ya han salido un par de mutaciones de tonto nuevas.
La vicepresidenta para la Transición Energética comparece mañana en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre el alto coste de la factura de la luz que desde hace semanas padecen hogares y empresas.
El sonido de las olas y el crepitar del fuego suelen proyectar la misma mezcla de semejanza y variedad, de la misma manera que el rompimiento de las aguas, en la orillas, y el baile de las llamas, en una chimenea, son siempre tan iguales como diferentes.
Mucho se habla del precio de la luz, y mucho, y no en términos muy corteses, de la parentela de cuantos lo tienen situado en estos niveles monstruosos y antisociales, pero no tanto se habla de su valor, cuando es en su valor donde debiera buscarse la solución al sindiós de su actual precio: el valor de la luz, de la electricidad, es un valor democrático, irrenunciablemente democrático, y si este no se compagina con su precio, que ha de ser asequible para todos, la democracia no es que brille por su ausencia, sino que, a causa de la puñalada trapera de la actual factura de la luz, directamente se apaga.
El Consejo de Ministros dio luz verde ayer a la reforma de las pensiones. En realidad, a un primer bloque que se limita más que a reformar a derogar aspectos aprobados en su día por el gobierno de Mariano Rajoy.
Se me ha pasado la tontería contemporánea de no repasar la cuenta, y el estúpido complejo de no confesar que ya comienzo a leer las cartas de los restaurantes de derecha a izquierda, porque el precio también es importante.
La vicepresidenta primera ha estado muy activa esta pasada semana. Se ve que se han repartido las semanas y ésta le tocaba a ella dar la cara en los medios de comunicación ante la incomparecencia de otros ministros aún con asuntos encima de la mesa tan notables como la crisis de Afganistán.
"Este es un momento de júbilo para los extremistas del mundo". Quien realiza esta afirmación es el reportero estadounidense Jon Lee Anderson, en entrevista publicada por El Mundo. Lee Anderson enviado por The New York a Afganistán país al que ha viajado en diez ocasiones, realiza unas interesantes declaraciones sobre aquel país y la posición de EE.UU.
Estoy de vacaciones y me gusta ver el mar de Ulises, pero enciendo el televisor de manera mecánica y escucho la sintonía de "Verano Azul", compuesta por Carmelo Bernaola, y esas imágenes me resultan familiares, porque las veía cuando mis hijos tenían una edad semejante a la de los protagonistas.
La deuda pública sigue subiendo de forma alarmante. En junio, según los datos hechos públicos ayer por el Banco de España, alcanzó los 1,42 billones de euros, con un aumento del 1,7% en tasa mensual.
La crisis económica provocada por la COVID-19 ha sido la más intensa desde el fnal de la Segunda Guerra Mundial, y ello va a tener un impacto importante sobre el sistema de pensiones en España, y solo en el mejor de los casos, temporal. Porque, mientras el gasto en pensiones ha mantenido un ritmo de crecimiento relativamente estable, la intensa disminución de los ingresos por cotizaciones sociales durante la pandemia ha ahondado el deterioro del déficit contributivo a la Seguridad Social.
Durante casi 19 años, en periodos diferentes, fue presidente del Gobierno de España don Antonio Maura, quien, en determinada ocasión, expresó que él, para gobernar, "sólo necesito luz y taquígrafos".
Un periódico nacional tituló hace unos días que Pilar Alegría, la nueva ministra de Educación "pone en marcha su misión de desactivar el conflicto educativo". Pues menos mal.
Tal vez sea lo primero que ve un recién nacido, ese botón cálido y nutricio que le compensa de haber perdido para siempre el paraíso líquido en el que se fue gestando. Eso en el caso de que el recién nacido conservara a su madre, lo que no siempre sucedía en tiempos de tantas muertes puerperales en el parto, pero otras diversas causas negaban también al bebé el alimento natural, y para socorrer a esas criaturas carentes de lo más básico para su supervivencia se creó en España La Gota de Leche, fundación benéfica para proveerles de biberones de leche fresca.
El recibo de la luz sigue por las nubes. Cada día se van superando los máximos del día anterior y el Gobierno se lava las manos. No se nos olvida lo fácil que veía la izquierda bajar el precio de la electricidad cuando gobernaban los otros.
Soy tan ingenuo, tan despistado y tan escasamente inteligente que, al estudiar las matemáticas, nunca advertí su carácter sexista, amarrado por ese heteropatriarcado del que no teníamos ni puñetera idea, incluso a la hora de caer bajo los vicios de Onán.
Los socialistas siguen empeñados en perjudicar a los madrileños por la vía de dañar al gobierno de la Comunidad de Madrid. Creen que rebajando las cantidades a que tendría derecho tanto de la financiación autonómica como de los fondos europeos, impulsando un impuesto específico o tachando a Madrid poco menos de paraíso fiscal, los ciudadanos de otros territorios van a tragar la patraña y quizás lograr que el éxito de Ayuso no se repita en otras comunidades en unas próximas citas electorales.
En un tiempo no lejano éramos más felices de lo que imaginábamos. Nos enfadaban los atascos, nos molestaba hacer cola para pagar o que el coche se averiase y no impidiera hacer el plan previsto.
Recibo informaciones sobre la Nueva Masculinidad, promovida por doña Ada Colau, y confieso que a pesar de algunas iniciativas deslumbrantes, como cuidar de un huevo de gallina durante una semana, me parece que el propósito se queda algo alicorto, tímido, y escasamente revolucionario.
El presidente Sánchez ha elogiado el compromiso personal de Felipe VI por "la transparencia, la actualización y la renovación de la Corona" y afirmarlo no solo es necesario, sino de justicia.
El presidente del Gobierno está muy contento porque España es medalla de oro en vacunaciones, la recuperación económica es intensa y el mercado laboral marcha a pleno gas. Puedo estar de acuerdo en que vacunamos mucho en comparación con otros países, aunque también habría que preguntarse por qué al tiempo nuestra incidencia es muy alta, muchísimo más alta que en países que han vacunado menos.