Tenemos un Gobierno rodeado de problemas como resultado de la precariedad parlamentaria del PSOE, servidumbre que deposita en manos de sus voraces socios la capacidad gestora del Ejecutivo.
Durante ya largos decenios una serie de personajes mayoritariamente dedicados al espectáculo parecen tener la convicción que la cultura son ellos, solo ellos y nada más que ellos.
La reciente cumbre ultraderechista convocada en Madrid por el líder de Vox, Santiago Abascal, reactiva a los pensadores de guardia respecto al eventual contagio a Europa del "trumpismo" que ha entrado a vivir en la Casa Blanca.
El Ministerio de Sanidad se ha enterado de que los hombres se suicidan más que las hembras y, sin apoyos de otros datos que la mera estadística, ha colegido que es debido al machismo imperante.
MADRID,10
Trump se ha ahorrado los gastos del derribo; se lo ha hecho gratis su amigo Netanyahu.
Igualdad ha anunciado una revisión de la Ley de violencia machista, para introducir nuevos tipos de delitos.
Algunos periódicos, no solo europeos, han llegado a titular este domingo, cuándo se cumplían veinte días del mandato de Trump, con frases similares a esta: "Trump hace temblar el sistema".
El Ingreso Mínimo Vital se ha convertido en una trampa para cientos de miles de perceptores de esta prestación, que nació para ayudar a las personas vulnerables.
Pues sí: seguramente muchos opinan que el mundo está en peligro. Una oleada de filósofos y pensadores, desde Noah Harari a Byung-Chul Han o Acemoglu, vienen pronosticando el fin de esta civilización, acelerada de la mano de un arma como la Inteligencia Artificial controlada por unos poderosos sin escrúpulos ni medida.
El culebrón por el beso robado del entonces presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, a la jugadora de la selección nacional Jennifer Hermoso, nunca debió haber acabado ante un tribunal de justicia.
El próximo relevo en la dirección del PNV -Aitor Esteban se hará con la presidencia tras la renuncia de Andoni Ortuzar que se retira tras algunos avisos de "fuego amigo"- apareja una componente que va más allá de la política vasca para incidir en el escenario de la vida nacional.
Fin de semana de 'política alternativa', si queremos llamarla así, en España: con una 'cumbre' de la ultraderecha en Madrid, con intervención estelar del húngaro pro Putin Viktor Orban, de la mano de Abascal, por un lado; y, por otro, 'cumbre' abertzale -aún se dice así ¿no?- de EH Bildu, que celebra su III congreso en Pamplona, iniciando una era en la que Arnaldo Otegi reforzará su liderazgo.
También en la Universidad hay tontos, como los hay en cualquier agrupación de seres humanos, sean las asociaciones de la Prensa, las orquestas sinfónicas, los consejos de Administración o las cofradías de Semana Santa.
Ando lejos de figurar entre quienes todo lo critican en la política exterior española.
La vicepresidenta del Gobierno (sector social), Yolanda Díaz, está de subidón, por cuenta de la presentación en sociedad del anteproyecto de ley sobre reducción de la jornada laboral de cuarenta a treinta y siete horas semanales.
A mí me gustaría que el salario mínimo estuviera en 2.000 euros, que subieran las pensiones, que la jornada laboral se redujera incluso por debajo de las 36 horas, que bajaran los precios, que las Administraciones públicas funcionaran como un reloj y resolvieran con rapidez los problemas de los ciudadanos y que los servicios públicos fueran mejores y más efectivos.
La admisión a trámite por la mesa del Congreso de la proposición no de ley de Junts (Puigdemont) que insta al presidente del Gobierno a someterse a una cuestión de confianza genera pocos interrogantes.
Imposible precisar qué es más asombroso, si que los que se salen de Vox aseguren hacerlo porque en el partido no hay democracia interna ninguna, o que una chirigota de los Carnavales de Cádiz no tenga ni pizca de gracia, absolutamente ninguna.
Sí, ya sé que el próximo embajador norteamericano en España será el empresario Benjamín León, de ascendencia cubana y de ochenta años de edad, entre cuyos escasos méritos 'diplomáticos' se encuentra haber financiado con bastante generosidad una parte de la campaña de Donald Trump.
Escribo desde Andalucía. La semana pasada estuve en Galicia, Cantabria y, poco antes, en Aragón, En todas partes recibí idéntica respuesta a la misma pregunta que yo formulaba: no, en ninguno de los sitios citados, ni en otros en los que consulté, existe tanta crispación política como en Madrid.
El Consejo de Ministros aprobaba este martes la reducción de jornada a 37,5 horas, después de año y medio de pelea y ninguneo entre los socios de gobierno.
En la España de nuestros días la política oficial hace tiempo que dejó atrás el arte de lo posible para comparecer como una representación, en la que asistimos a un juego de ambiciones en el que determinados actores que carecen de principios imponen al conjunto del país una agenda política orientada a consolidar sus posiciones de poder.
Digámoslo sin rodeos: los sindicatos no convencen al personal.
El castigo de las últimas encuestas a los dos grandes partidos de la centralidad, PSOE y PP (los dos pierden fuelle, aunque más el PSOE), por la escandalosa utilización de las pensiones como pedrada política de ida y vuelta, así como el fracaso de la reciente convocatoria sindical contra la supuesta oposición del PP al "escudo social" del llamado "decreto ómnibus" son las enésimas señales del hartazgo de los españoles con la normalización del despropósito en la vida nacional.