El miércoles por la noche, la sala Joy Eslava de Madrid acogió la música de Revolver con el cantante Carlos Goñi al frente.
A las 8 las puertas se abrieron, y a la llegada, más de uno se sorprendió con la multitud de gente que esperaba para entrar. Todo hacía presagiar que iba a ser una noche con una sala arrebatada de seguidores de la mítica banda de rock en nuestro país. Una hora después, Revolver fue puntual y un gran aplauso acogió su recibimiento a un escenario acogedor decorado con lámparas tenues, alfombras, velas y cortinas árabes. El cantante agradeció al público su presencia y aseguró que esa noche cumplía varios sueños. "Espero que al acabar penséis que ha merecido la pena venir", afirmó en las breves palabras de inicio.
Tras ello, la primera canción elegida para dar la bienvenida fue 'No hay mañanas', pero el sonido no fue el esperado por la banda para un día como ese. Tal como se sabía, sería una actuación que quedaría plasmada en un disco y DVD en directo que saldrá a la venta próximamente, pero a lo largo del concierto algunos problemas técnicos jugaron malas pasadas al artista, al igual que armónicas y guitarras desafinadas que obligaron al cantante a cambiar de instrumentos.
Apoyado por el bajista Manuel Bagües, el batería Julían Nemesio y Cristina Narea y Maite Pizarro en los coros (la ausencia del acordeón de Cuco fue aclamada por el público), varias cámaras repartidas entre el público, el escenarios y una en el primer anfiteatro a modo de pértiga para captar las mejores panorámicas aéreas del espacio, buscaron plasmar las sensaciones de unos seguidores entregados con las 16 canciones que fueron sonando a lo largo de las dos horas que duró el concierto.
'Mestizo', 'El roce de tu piel', 'Tiempo pequeño' o 'Si no hubiera que correr' fueron algunos de los temas escogidos por Revolver para esa noche que tenía que ser especial y que contó con la presencia del mítico hombre del rock en nuestro país, Miguel Ríos. Juntos cantaron 'Dos por dos', pero los problemas de sonido volvieron a aparecer cuando el maestro percibió cómo el sonido de su actuación no había estado a la talla de la grabación de un directo. "Yo creo que, si no os importa, lo hacemos una vez más. Así nos aseguramos de que hacemos la buena. ¡Venga, otra vez!", animó al público Ríos. Ante estas palabras, Goñi afirmó, "esto es lo que tienen los grandes". Más tarde reconoció que sin él "no estaríamos aquí ninguno de los que hoy en día disfrutamos pisando los escenarios de este país".
Fue una noche en la que la situación política también tuvo su pequeño lugar con algunas de las canciones que se tocaron encima del escenario. "Por desgracias para todos nosotros, algunas de las canciones tienen un sentido tremendo aunque hayan sido escritas hace 8 o 9 años. No es que yo sea visionario. Nos lo ponen a huevo. Siempre ha habido. De esto trata esta canción, de muchos políticos corruptos llenos de fango hasta el cuello", afirmó Goñi refiriéndose a su tema 'Mestizo'.
La actualidad del paro también llegó con la canción 'El mismo hombre'. "Yo dedico pocas canciones pero ésta creo que estará bien dedicársela a todos aquellos que se puedan sentir reflejados en ella que, por desgracia, son muchos millones", afirmó.
El concierto estaba a punto de llegar a su fin, cuando Goñi no pudo evitar preguntar cómo iba el partido de su equipo por excelencia: el Atlético de Madrid. Mientras, muchos pedían que Revolver tocará uno de sus símbolos en su historia musical, 'San Pedro'. Sus deseos se cumplieron y fue uno de los tres temas que cerraron el concierto, junto a 'El Dorado' y 'Tú y yo'.
Al acabar fue el último en salir del escenario despidiéndose de la gente que llenó la sala Joy de la capital y lanzando besos como muestra de agradecimiento. Ahora toca esperar a que esa noche quede materializada en un disco y DVD que necesitará arreglar todos los problemas de sonido que empañaron un poco la noche del rock en Madrid.