El cantautor estadounidense ha cautivado a la audiencia como se esperaba, sin dejar lugar para la melancolía en su repertorio, siempre al piano y en un lugar donde los teléfonos móviles no eran una distracción, algo poco común en estos días.
A las 21.45 horas, el músico y su banda, todos vestidos de negro, subieron al escenario del Real Jardín Botánico Alfonso XIII para comenzar su gira 'Rough and Rowdy Ways' en España. Justo cuando la lluvia se detuvo, interpretaron la versión de 'Watching the River Flow' de su álbum 'Shadow Kingdom' (2023), el cual contiene reinterpretaciones de canciones de su extenso catálogo.
Entre las 2.200 personas que llenan el recinto, hay una mezcla de calma y entusiasmo, respeto y fanatismo. El concierto más caro de Noches del Botánico, con entradas que oscilan entre 80 y 220 euros, se hace aún más especial al prohibirse el uso de dispositivos móviles para grabar o tomar fotos. Esta decisión, que ya han tomado artistas como Bono o Quentin Tarantino en España, se ha convertido en un requisito indispensable para los protagonistas.
En una atmósfera ordenada, con los teléfonos guardados en Bolsas selladas individualmente, la noche continuó con un Dylan que no se tomó el tiempo para dirigirse a su audiencia, a pesar de que acababa de cumplir 82 años. Aun así, se le veía un poco amable, agradecido, alejándose de vez en cuando de su imagen de distante con el público que ha mantenido durante su carrera.
En un concierto en el que el Nobel de Literatura no se separó del piano, tocó una versión de su canción de los setenta 'Most Likely You Go Your Way and I'll Go Mine' para crear un ambiente de tranquilidad, seguido de la recitación de 'I Contain Multitudes', un tema muy aplaudido de su trigésimo noveno álbum de estudio, que lleva el mismo nombre de la gira y está estrechamente relacionado con la pandemia -se publicó en junio de 2020-.
Bob Dylan se mantiene firme en este último álbum de canciones originales, 'Tempest' (2012), para ofrecer un espectáculo en la noche madrileña. De las diez canciones del disco, que han sido muy elogiadas por la crítica, nueve son interpretadas durante la velada, donde el poeta ofrece un total de 17 piezas.
Con su tono ronco, Dylan interpreta esta obra en la que trata el amor, invoca la vida y dialoga con la muerte, rodeado de narrativas y referencias culturales. Así suena el folk de la poderosa 'Black rider' o 'Mother of Muses', y el blues de 'False Prophet'; 'Crossing the Rubicon', entre aplausos, o 'Goodbye Jimmy Reed', entre otros.
No deja casi espacio a la nostalgia en su repertorio, aunque se aprecian concesiones como las versiones de apertura o el folk rock de 'When I Paint My Masterpiece' (1971), que desde su primera estrofa levanta ovaciones.
La armónica que abre 'I'll Be Your Baby Tonight' (1967) provoca una reacción emocional en los espectadores, que permanecen en silencio y sentados, igual que disfrutan con el estilo country de 'To Be Alone With You' (1969).
La más rockera 'Gotta Serve Somebody' (1979) destaca en la mitad de la noche, aunque muchos desearían escuchar canciones clásicas como 'Blowin'in The Wind', 'Like a Rolling Stone', 'Forever Young' o 'Desolation Row', entre otras. Aunque algunos de los presentes cambiarían el repertorio, disfrutan de un espectáculo maravilloso.
Bob Dylan concluyó su primera parada de su gira por España con 'Every Grain of Sand' de su álbum 'Shot of love' (1981) en la inauguración de las Noches del Botánico, donde regresará a tocar el jueves 8 de junio. Al despedirse, el cantante se separó de su piano con dificultad, saludando tímidamente a los asistentes que se pusieron de pie para aplaudirle con entusiasmo.
El reencuentro de Bob Dylan con sus seguidores españoles se produce después de cuatro años y con un total de 12 conciertos. Tras Madrid, recalará en Sevilla, Granada, Alicante, Huesca, San Sebastián, Logroño y Barcelona. ¿Será esta gira la última del gran trovador estadounidense en estas tierras? Con 82 años se hace cada vez más complicado que pueda repetirse. No obstante, este tour continuará en otros países y se prevé que Dylan siga tocando hasta 2024, tras lo que no sería raro una nueva tirada de concierto, pues lleva décadas de escenario en escenario, al parecer incansable.