“Ser de fuera” de Raquel Delgado, una declaración de amor a la mujer solitaria

“Ser de fuera” de Raquel Delgado, una declaración de amor a la mujer solitaria

Raquel Delgado (Valladolid, 1988) creció en Vitoria y actualmente vive en A Coruña. Estudió Periodismo y Comunicación Audiovisual y un máster en Comunicación Política y Corporativa.

“Ser de fuera” (2024) es su primer libro, aparecido de la mano de la Editorial Sexto Piso, un sello independiente nacido en 2002 en México y que desde 2005 está en España. Entre los más de 400 títulos de su catálogo se pueden encontrar obras clásicas, autores contemporáneos destacados y voces que, como Raquel Delgado, apenas empiezan. 

“Ser de fuera” es un conjunto de 9 relatos cortos. Historias que desde fuera puede parecer que no tienen nada que ver la una con la otra. Sin embargo, hay un hilo conductor: la sensación de ser ajeno a lo que te rodea. Estos relatos están protagonizados por mujeres en distintas etapas de la vida que comparten ese mismo sentimiento. 

La autora no busca colmar al lector con enrevesadas metáforas que pongan la piel de gallina. Lo que quiere es bañarle con la realidad fría y cruda de lo que es vivir en sociedad, pero sin tener ni idea de hacerlo. Delgado va revelando con cada relato una nueva forma de soledad, acompañada por los diferentes terrores femeninos que aparecen en cada fase vital. Todos ellos puestos en bocas de hijas, madres, amigas y esposas. 

Lo más destacable de este libro es el talento de la escritora para poner al lector en la piel de los protagonistas de sus relatos. En algunos de ellos incluso logra que empatice con dos personajes de perspectivas muy distintas o hasta enfrentadas entre sí. Lo hace con la única herramienta de los diálogos pues apenas hay acción. No se trata de un libro de emociones o de honduras metafísicas. “Ser de fuera” rezuma normalidad: Raquel Delgado quiere que pienses en tu madre al llegar del trabajo, no en Brad Pitt grabando una película. 

Por ello resulta admirable que este libro sea tan dinámico. La brevedad de los relatos sumado a lo cotidiano de los temas tratados da como resultado un libro muy sencillo de leer. Esto es de agradecer porque temas como la soledad, el sentir que no se encaja o la tristeza crónica no son conocidos por ser argumentos de fácil asimilación.

En uno de los relatos, por ejemplo, se presenta a Aurora y a su madre. En él se contrapone la juventud y sus dudas incomprensibles frente a la vejez y sus errores irremediables. La clave está en que no desentonan la una de la otra porque desde el principio se puede ver que comparten la misma melancolía imborrable por la vida.

La soledad no es la única emoción común en los relatos. La furia reprimida es otra de las protagonistas. Las mujeres de estos relatos están furiosas con sus maridos, amigas, madres y padres. Todo fruto de la incomprensión crónica de la sociedad hacia sus circunstancias. Chicas a las que les gusta estar solas en casa, esposas que no admiten que se casaron precipitadamente o madres celosas de la juventud de sus hijas. Todas buscando una sola cosa: la comprensión por parte del lector. 

El libro debut de Raquel Delgado no solo rebosa talento, sino que además está repleto de vivencias que seguramente compartan las lectoras y sentimientos reprimidos que posteriormente se castigarán con la soledad. Todo está tejido para que quien se acerque a estas páginas no vea a la protagonista en su cabeza, sino que se vea a sí mismo, en su casa, caminando por la ciudad o tomando un café con amigas. Algunos personajes ni siquiera tienen nombre para que el efecto sea mayor. Simples mujeres solitarias que no tienen cara, nombre o vida. Mujeres que viven como extranjeras del mundo.