La Real Armería reabre en el Palacio Real tras las obras

La Real Armería reabre en el Palacio Real tras las obras

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Patrimonio Nacional abre este jueves uno de los grandes conjuntos históricos de la monarquía española después de una intervención de 613.000 euros que mejora la visita, reduce el consumo energético y amplía el discurso museográfico.

La Real Armería del Palacio Real vuelve a recibir visitantes este jueves después de casi dos años de cierre. La renovación ha tocado fondo: iluminación LED de alta eficiencia, nuevas vitrinas y una colección ampliada. El presupuesto: 613.000 euros invertidos por Patrimonio Nacional.

El cambio más visible es la luz. Completamente renovada, la nueva iluminación no es solo un detalle técnico. Según explicó durante la inauguración Luis Pérez de Prada, director de Inmuebles y Medio Natural, la luz se ha convertido en una herramienta museográfica que transforma la percepción del espacio y de cada pieza, adaptada al relato que se quería contar.

Hay números que hablan solos: el consumo energético del edificio cae un 47 por ciento. Pero Patrimonio Nacional subraya que la mejora va más allá de lo funcional. Detalles que antes pasaban desapercibidos ahora se ven. La relación entre las obras y el espacio donde se muestran se recupera.

Ana de la Cueva, presidenta de Patrimonio Nacional, defendió que la visita es ahora más completa y clara. No es solo una actualización técnica, sino una nueva forma de acercarse a una de las colecciones más singulares del patrimonio español.

El conservador de la Real Armería, Álvaro Soler, recordó durante la presentación el peso histórico de esta colección en la monarquía. Citó el testamento de Felipe II: el monarca situaba la conservación de las armas por delante de otras colecciones de la Corona, incluso antes que las pinturas. Eso da idea de lo que significaba la Armería en la concepción patrimonial de la época.

Muchas de estas piezas fueron concebidas para verse bajo luz natural o con iluminación muy distinta a la del montaje anterior. La nueva disposición permite apreciar mejor los detalles de las armaduras y otros objetos, recuperando la intención original de quienes las crearon.