El equipamiento de la calle Prado 30 sumará 1.600 metros cuadrados para uso cultural y otro espacio de dimensiones similares para el futuro centro sanitario.
El centro cultural municipal de Prado 30 estará terminado en el segundo trimestre de 2027 e incluirá un centro de salud de la Comunidad de Madrid. Lo ha anunciado la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, al referirse al inmueble que el Ayuntamiento recuperó tras su ocupación por el colectivo La Ingobernable.
Sanz ha criticado duramente a quienes ocuparon el edificio durante años. "Usurpaban el edificio", ha dicho, refiriéndose a ellos como "jetas que quisieron hacerse con un patrimonio de todos los madrileños y que lo tenían básicamente para sus juergas, por decirlo de manera clara". La vicealcaldesa ha estado acompañada por la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero.
Los trabajos de consolidación del inmueble concluirán en otoño. El edificio, protegido y ubicado en el Espacio de la Luz, presentaba graves problemas estructurales que han obligado a invertir 7,4 millones de euros en reforzar la estructura y los pilares. Actualmente, las actuaciones se centran en esa fase de consolidación y en el inicio de la intervención que acometerá directamente el Ayuntamiento en la parte cultural.
Ambas actuaciones avanzan de forma simultánea para acelerar la puesta en uso del espacio para los vecinos del Distrito Centro. El futuro equipamiento municipal contará con sala de exposiciones, sala de estudio, aulas y una zona para actividades deportivas tipo yoga. La parte destinada a uso cultural ocupará uno de los dos grandes espacios del edificio, que repartirá su superficie entre este servicio municipal y el futuro recurso sanitario.
Sanz ha remarcado que la Comunidad de Madrid desarrollará de manera paralela la parte correspondiente al centro de salud, una dotación que ha sido muy reclamada por los vecinos de la zona. El Ayuntamiento y la Comunidad trabajan en coordinación para que ambas partes del equipamiento estén operativas en el mismo plazo.
El proyecto representa una apuesta por dotar al distrito Centro de nuevos servicios tras años de ocupación del inmueble. La recuperación del edificio permite ahora transformarlo en un espacio de uso público que combinará actividades culturales con atención sanitaria, dos servicios que los vecinos de la zona llevaban tiempo demandando.