El Reina Sofía dedica una gran muestra a Felix Gonzalez-Torres hasta el 12 de octubre

El Reina Sofía dedica una gran muestra a Felix Gonzalez-Torres hasta el 12 de octubre

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La exposición 'Dulce venganza' reúne más de cincuenta piezas del artista estadounidense de origen cubano y podrá visitarse hasta octubre de 2026.

El Museo Nacional Reina Sofía abre al público 'Felix Gonzalez-Torres: Dulce venganza', primera exposición individual de gran envergadura dedicada en Madrid al creador estadounidense de origen cubano. La muestra reúne más de cincuenta obras realizadas en distintos soportes y ocupa la Planta 1 del Edificio Sabatini hasta el 12 de octubre de 2026.

Durante la presentación de este martes, Nancy Spector, una de sus comisarias, subrayó que "Su obra se puede aplicar hoy en día". El director del Museo, Manuel Segade, caracterizó a Gonzalez-Torres como una figura "paradójica como el propio título de la exposición, porque precisamente su trabajo tiene una aparente levedad, una suavidad melancólica, pero que también incluyen una enorme fuerza política y de acción".

El comisario Alejandro Cesarco explicó que el oxímoron 'dulce venganza' funciona en la exposición "no solo como un título, sino como un marco conceptual, una herramienta para entender el uso sostenido que el artista de la sutileza, la multiplicidad y la paradoja como estrategias artísticas". Según Cesarco, en la obra de Gonzalez-Torres la paradoja y la sutileza operan como elementos centrales del lenguaje artístico: "Dulzura y venganza no son opuestos, coexisten. La seducción se vuelve política, la belleza se convierte en una forma de constatación, la abstracción de una estrategia de resistencia".

El título de la exposición procede de una anotación del propio artista. La biografía de Gonzalez-Torres está marcada por el desplazamiento: fue enviado a España en 1971, siendo niño, dentro de un programa de traslado de menores desde Cuba. Tras una breve estancia en Madrid, regresó a Puerto Rico y posteriormente se instaló en Nueva York, donde transcurrió la mayor parte de su vida adulta.

No volvería a Madrid hasta 1991, cuando participó en una exposición colectiva. Al reflexionar sobre ese retorno tras casi dos décadas de ausencia, dejó escrita la frase que sustenta todo el proyecto: "Volví a Madrid casi veinte años después -dulce venganza-".

Desde esa reflexión, la muestra propone, conforme a sus comisarios, "una comprensión del poderoso uso de la diferencia, la contradicción y la paradoja a lo largo de los distintos conjuntos de obras que reúne". Como artista queer, Gonzalez-Torres desarrolló un vocabulario visual "deliberadamente inestable y profundamente personal", atravesado por la muerte de su pareja a causa del sida en 1991. Consciente de su propia mortalidad por la misma enfermedad, previó la continuidad de su obra y legó un conjunto en el que "las formas estéticas se convierten en vehículos de resonancia emocional y urgencia política".

Una alfombra de caramelos abre el recorrido

El itinerario comienza con 'Untitled (Revenge)', de 1991, una alfombra de caramelos que los visitantes pueden llevarse y que se repone continuamente. Desde allí, la exposición se despliega a través de secciones separadas por cortinas de cuentas permeables, creando espacios fluidos y accesibles.

El recorrido aborda temas recurrentes en la práctica del artista: el exilio y el viaje, la epidemia del sida y la homofobia, la autoridad y la historia, así como la necesidad de justicia social. Cada sección profundiza en estas preocupaciones mediante distintos medios y lenguajes visuales.

La parte final reúne material impreso vinculado a exposiciones e instalaciones realizadas en vida de Gonzalez-Torres: invitaciones, notas de prensa, declaraciones y publicaciones que documentan su trayectoria y pensamiento.

El proyecto incorpora también esculturas formadas por pilas de papel, retratos de texto modificables cuyo contenido pueden alterar quienes los poseen o exhiben, fotografías enmarcadas, guirnaldas de luces, vallas publicitarias y puzles. Esta diversidad de medios refleja la amplitud del lenguaje artístico de Gonzalez-Torres.

La exposición cuenta con préstamos del Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York, el San Francisco Museum of Modern Art y Glenstone de Potomac, además de otras instituciones y colecciones privadas. Dispone del apoyo de la Fundación Félix Gonzalez-Torres.

Una valla publicitaria para el Reina Sofía

Con motivo de la muestra, la Fundación Museo Reina Sofía ha adquirido 'Untitled (For Parkett)', una valla publicitaria fotográfica creada en 1994 por encargo de la revista Parkett. Se trata de una edición limitada de 84 ejemplares, cada uno de los cuales solo puede instalarse una única vez.

A diferencia de otras vallas de Gonzalez-Torres, que pueden reproducirse indefinidamente con autorización de sus propietarios, esta obra no puede volver a fabricarse tras su instalación inicial. El Reina Sofía ha destacado la singularidad de esta pieza al explicar que la primera colocación de cada edición agota su posibilidad material de repetición: "Su primera ubicación es, en esencia, también la última".