Ivor Bolton vuelve al Teatro Real con Wagner

Ivor Bolton vuelve al Teatro Real con Wagner

Ivor Bolton regresa al foso del Real, tras dirigir en él "La flauta mágica", con "La prohibición de amar", "un pecado de juventud" de Wagner basado en "Medida por medida" de Shakespeare que divertirá mucho a los espectadores, promete en una entrevista con el británico, "un enamorado de España".

El titular de la Orquesta del Real está "muy feliz" con el resultado de la producción de "La flauta mágica", su debut en una ópera ya como director musical del teatro, y "emocionado" con el estreno en España -solo se ha visto en versión de concierto, en Perelada, en 2013- de "La prohibición de amar", programado para el próximo día 19.

Bolton, nombrado en febrero de 2014 para hacerse cargo durante cinco temporadas de la orquesta a partir de la presente, solo dirigirá esos dos títulos en 2015/2016, porque ha habido que hacer, dice, "ajustes artísticos", pero en las siguientes serán tres.

"Necesitamos solidez y consistencia y es importante un contacto continuado entre nosotros, algo que se ha hecho en Salzburgo con Antonioni con muy buenos resultados", señala Bolton sobre la fórmula elegida para hacerse cargo del foso, en el que se alterna con otros directores aunque la principal batuta invitada es Pablo Heras-Casado.

Georges Benjamin ("Written on skin"), Semyon Bychkov y Paul Weigold ("Parsifal"), James Conlon ("Luisa Miller"), Lothar Koenigs ("Moisés y Aarón"), Pedro Halffter ("El emperador de la Atlántida"), José Ramón Encinar ("2 Delirios sobre Shakespeare"), Evelino Pidó ("I Puritani") y Pablo Heras-Casado ("I due foscari"), serán los directores de esta temporada.

"No puedo decir lo que vendrá porque es aún un secreto, aunque Bychkov es muy buena opción", se ríe mientras le da un bocado, uno solo "pero muy energético", al bocadillo que le han subido para recuperar fuerzas entre ensayos y reuniones para elaborar la nueva temporada, que está a punto de presentarse.

"La prohibición de amar", explica, es "un pecado de juventud -Wagner la compuso con 21 años-, pero muy original" porque no se parece a nada anterior "y a la vez se perciben influencias de Shubert, Bellini y Rossini pero también recuerda algo a 'Fidelio' (Beethoven), entre otras muchas cosas".

Es, relata, "una historia muy interesante", que traslada la acción imaginada por Shakespeare de Viena a Palermo, con "un aire revolucionario y muy hedonista".

En este montaje, una coproducción con la Royal Opera House de Londres y el Teatro Colón de Buenos Aires, el "fuhrer" Friedrich impone la pena de muerte para castigar la promiscuidad sexual y prohíbe los prostíbulos, el carnaval y el amor extraconyugal al que él mismo sucumbe.

"Es para disfrutar a saco. Es una historia muy divertida y realista, muy diferente del surrealismo onírico de 'La flauta mágica', y a nadie le va a disgustar", promete.

Entre los grandes asuntos que aborda, dice, está "la moralidad de la sociedad, la lucha porque los demás hagan lo que uno considera correcto mientras que uno hace lo que le da la gana, un poco en la estricta moralidad de Cervantes", dice.

Le encanta todo lo que tenga que ver con "El Quijote" o con Cervantes pero admite que aún no sabe español y que su mujer, profesora en Barcelona y autora de textos en castellano, ya le ha dejado "por imposible": "Solo tengo una excusa, que tantas óperas y conciertos me obligan a estudiar mucho".

El danés Kasper Holten explica que su idea para la escena de esta "obra maestra", esta "comedia sobre las relaciones sociales", a la vez divertida y trágica y "siempre tremendamente humana", son bulliciosas calles en las que conviven alusiones al pasado y guiños al presente.

"Puede ser que, al principio, al ver que es 'un wagner' la gente diga 'ufff', pero aseguro que es muy mediterránea, una especie de divertimento tremendamente luminoso muy apropiado para cualquier lugar del mundo. Es divertida y nada pretenciosa, un estrenazo y estoy seguro de que tendrá un gran éxito aquí, en Buenos Aires -allí se estrenará en abril de 2017- y en Londres -abril de 2019-", augura.