Una vez rastreada la iglesia conventual madrileña donde se buscan los restos de Miguel de Cervantes (1547-1616), los investigadores comienzan ahora una nueva etapa: recopilar toda la información para elaborar un mapa tridimensional que señale el punto exacto donde el escritor pudo ser enterrado.
Con ese mapa que ahora el equipo de investigadores se dispone a elaborar, Madrid estará más cerca de saber si puede recuperar los restos de uno de sus personajes más universales, que fue soldado, poeta, dramaturgo, novelista y autor de la que se considera como la obra cumbre de la literatura española, "El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha".
Se sabe que, en cumplimiento de su deseo, Cervantes fue enterrado en la iglesia conventual de las Trinitarias de Madrid -ubicada a sólo unos metros de la casa donde murió, en el ahora denominado Barrio de las Letras- y las principales investigaciones sostienen que sus restos nunca salieron de allí.
Han pasado casi 400 años hasta que los medios técnicos necesarios y la voluntad de las instituciones se han alineado para comprobar si tanto tiempo después la hipótesis está en lo cierto.