Los madrileños lo saben: Madrid tiene una energía que no da tregua. Todo va rápido.
El metro vuela, los bares rebosan, los planes cambian sobre la marcha y, a menudo, se extienden hasta bien entrada la madrugada.
Esa es la razón por la que cada vez más viajeros que se niegan a limitarse a las líneas y horarios del trasporte público optan por alquilar un coche durante su estancia.
No importa si vienes por trabajo, para visitar a la familia o para disfrutar de alguno de los muchos planes que ofrece la capital de España a diario, la libertad que ofrece no depender de nada ni de nadie para moverte por Madrid no tiene precio.
Tan cierto como que Madrid tiene un transporte público que funciona muy, pero que muy bien es que hay viajes —y momentos dentro de un viaje— en los que tener coche lo cambia todo. Por ejemplo:
⇒ Si vienes en familia, moverte en metro con carrito, maletas y niños pequeños no es lo más cómodo del mundo. Con coche, todo es más sencillo.
⇒ Si te alojas lejos del centro o te quedas varios días, ganarás tiempo y flexibilidad. Te olvidas de los trasbordos, los retrasos o los horarios.
⇒ Si vienes por trabajo y tienes reuniones repartidas por diferentes zonas o necesitas desplazarte con rapidez, moverte en coche te lo pondrá todo mucho más fácil.
⇒ Si tienes previsto hacer una visita larga y te motiva la posibilidad de escaparte a Toledo o Segovia, el coche te dará total libertad de movimientos.
Cada escenario, como los gustos y necesidades de cada conductor, es diferente. Algo de lo que son conscientes las mejores plataformas de coches en alquiler Madrid, que detectarás porque permiten comparar las opciones, precios y puntos de recogida y gestionarlo todo desde el móvil antes de llegar.
Alquilar coche en Madrid es, por suerte, muy fácil. Puedes recogerlo en el aeropuerto nada más aterrizar, en estaciones como Atocha o Chamartín si llegas en tren, o incluso en zonas céntricas como Plaza de Castilla.
Elijas el punto que elijas, lo más importante es acertar con el tipo de coche según el plan de tu viaje:
⇒ ¿Te vas a mover sobre todo por el centro y necesitas algo fácil de aparcar? → Un compacto o un híbrido te hará la vida más sencilla
⇒ ¿Vienes con familia, amigos o mucho equipaje? ¿Planeas hacer ruta fuera de la ciudad? → Un SUV o un familiar te dará el espacio y la comodidad que buscas.
⇒ ¿No estás acostumbrado a conducir en ciudad o prefieres ir a lo práctico? → Un automático será tu mejor opción: sin estrés, sin pensar en marchas, solo a conducir.
Lo bueno es que hoy puedes comparar todo online antes de viajar para poder reservar con antelación el tipo de vehículo que necesitas y evitar sobrecostes de última hora.
Una de las grandes ventajas de alquilar coche en Madrid es poder disfrutar sin necesidad de mirar el reloj de joyas que quedan a tiro de piedra por carretera como:
⇒ Toledo: un tesoro medieval con calles estrechas, historia en cada esquina y una gastronomía que merece su propia visita.
⇒ El Escorial: monasterio, arquitectura monumental y sierra. Ideal para combinar cultura y aire libre.
⇒ Chinchón: una de las plazas mayores más fotogénicas de España, perfecta para un plan de sábado tranquilo.
⇒ La Sierra de Guadarrama: pueblos como Rascafría o Navacerrada ofrecen senderos, naturaleza y ese silencio que solo encuentras lejos de la capital.
⇒ Segovia: más allá del acueducto y el cochinillo, es una ciudad con ritmo pausado y mucho que ofrecer.
Si viajas en temporada alta o fin de semana y quieres tomarte un café donde no haya turistas, desviarte de la ruta para hacer una foto o quedarte a ver el atardecer sin pensar en el último tren de vuelta, tener un coche te permitirá hacerlo con total libertad.
Madrid es muchas cosas: capital vibrante, ciudad histórica, crisol cultural, punto de partida… y, también, un destino que pide a gritos moverte a tu aire, improvisar planes y aprovechar el tiempo al máximo.
Si tienes claro lo que quieres ver, y prefieres no depender de horarios, mapas de metro ni taxis de última hora, ni lo pienses: alquila un coche y exprime al máximo el tiempo que pases en Madrid.