Demolición en el edificio semiderruido de Tetúan

Demolición en el edificio semiderruido de Tetúan

Seis operarios y maquinaria pesada han llevado a cabo las obras de demolición en el edificio semiderrumbado de la calle Amelia del distrito de Tetuán de Madrid, del que solo queda en pie una fachada lateral, tras los trabajos realizados en la pasada noche.

Unos treinta curiosos se han acercado a ver los trabajos, que completarán los efectuados durante la pasada noche, desde el lado opuesto de la Calle Bravo Murillo, fuera del cordón establecido por la Policía.

El inmueble será demolido mientras 43 vecinos afectados permanecen realojados y se investigan las causas del desplome, que podría deberse al mal estado de un pilar y está creando problemas de comunicación en una de las principales vías de la ciudad.

Un carril de la calle Bravo Murillo, en dirección a la plaza de Castilla -ese lateral del edificio está completamente derribado-, está ocupado por maquinaria pesada, mientras que sí están abiertos los que se dirigen a Cuatro Caminos y Plaza de Castilla.

Francisco Medina ha llegado a su casa tras haber trabajado en la noche de ayer y se ha encontrado el domicilio al que se mudó hace cuatro meses derrumbado en la madrileña calle de Amalia, lo que hizo que su familia fuera desalojada en la tarde de ayer.

"Mi piso es el que está tumbado ahora mismo", dice el afectado, que ha señalado que "no puede ser" que hayan demolido su vivienda sin que nadie les haya "informado" previamente de lo que le pasaba.

El inmueble del número 1 de la calle Amalia pasó una inspección técnica pasada en 2013 pese a que al parecer, según ha indicado el Ayuntamiento de Madrid, ya mostraba daños estructurales.

Es el segundo desplome en Madrid en este mes, ya que el primero fue el del número cinco de la calle Duquesa de Tamames en el barrio de Carabanchel el pasado tres de agosto.

En el interior del 4A del número 1 de la calle Amalia estaban la mujer, la hermana y el hijo de Francisco, quienes vivieron con "miedo" el momento de ser desalojados mientras Francisco permanecía en su puesto de trabajo.

"Quisiera que haya un responsable que diga cómo pueden demoler ya un edificio sin informar antes de lo que van hacer. He llegado y lo he visto todo así", se ha quejado el vecino.

Esta familia llevaba cuatro meses viviendo en el bloque y había hecho reformas en su interior por valor de 4.000 euros, en un piso que decidieron alquilar por estar "en buenas condiciones", ha explicado el afectado.

"No tenemos nada, nos gustaría que alguien nos diera una solución" más que la estancia en el hotel, lamenta este vecino que se ha encontrado de un día a otro esta situación "increíble".

Asimismo, el vecino ha explicado que en su domicilio no habían aparecido grietas que avisaran del estado en el que se encontraba el edificio.

Francisco y su familia temen haber perdido todas sus pertenencias, incluida la documentación.