Los afectados por el derrumbe de Tetuán se afanan en buscar una nueva casa

Los afectados por el derrumbe de Tetuán se afanan en buscar una nueva casa

Los afectados por el derrumbe parcial de un edificio el pasado martes en el barrio madrileño de Tetuán recuperan poco a poco la normalidad: mientras algunos permanecen en un hotel sufragado por los propietarios hasta finales de este mes, otros ya se han mudado a una nueva vivienda.

Se cumplen diez días desde el derrumbe de un edificio en la intersección entre la Calle Bravo Murillo y la calle Amalia de Madrid que dejó sin casa a 43 personas, casi todas inmigrantes que vivían de alquiler.

La mayoría de afectados permaneció hasta este martes en un hotel sufragado por el Ayuntamiento de Madrid y ese día se mudó a otro del que se harán cargo hasta el día 31 los propietarios del inmueble, en tanto que las seis personas subarrendadas se marcharon al barrio de Vallecas a un hostal pagado por el Ayuntamiento.

En total, son 17 las familias que, desde un sitio u otro, se afanan en buscar un nuevo techo.

Algunos, como Sara, ya lo tienen: "Yo era realquilada; pagaba por mi habitación 270 euros y he encontrado una igual al mismo precio, que me encanta. La he conseguido muy rápido, ahora lo único que me queda es sacar mis cosas (del otro edificio)".

Se refiere a la ropa, los zapatos y los enseres personales que aún le quedan en su habitación del bloque C del edificio, el único que no sufrió daños significativos. "Necesito mis cosas porque no puedo estar comprándome ropa, no voy bien de dinero", se lamenta.

No obstante, los técnicos siguen sin dejarla entrar puesto que están trabajando en el interior del edificio: clausuran puertas y ventanas y procuran que lo que queda del inmueble no se deteriore más.

Sara, dice, trata de "retomar la vida". Ha regresado al trabajo, ya tiene una nueva habitación y ahora esperará a que la llamen del Samur Social para ir a recoger sus cosas, porque, explica, no puede estar todos los días frente al edificio pidiendo que la dejen entrar.

Algunos de sus compañeros también se han ido ya del hostal de Vallecas donde les alojaba el Ayuntamiento porque han encontrado una habitación, pero allí quedan una mujer y si hijo que no consiguen un buen sitio adonde ir. De momento, relata Sara, van a alquilar un trastero para dejar sus enseres.

Desde el Consistorio aseguran que los servicios sociales trabajan con las familias para apoyarlas en el caso que lo necesiten, como ha ocurrido con un chico que no tenía dinero para pagar la fianza de una nueva habitación y con el que se acordó una ayuda.

También se les ayuda en la búsqueda de viviendas disponibles en la Agencia Municipal de Alquiler.

Fernanda sigue buscando su nueva casa en la misma zona donde vivía antes porque su hija iba al colegio a plaza de Castilla, pero no encuentra nada "económico" -de menos de 500 euros, precisa- y con su trabajo de tres horas diarias como limpiadora doméstica apenas le llega para sobrevivir.

"El susto se va pasando, pero ahora tenemos que empezar de cero; estoy pidiendo ayuda y confío en salir adelante, poco a poco", ha dicho la vecina.