Grupos especializados de la Policía Judicial y científica de Madrid así como la unidad de delincuencia especializada de Ourense (UDEV) prosiguen las investigaciones para tratar de esclarecer los dos casos que siguen sin resolverse en la comisaría de Ourense, por un lado, el crimen de la mujer ourensana Socorro Pérez, y también por la desaparición de las armas y la posterior muerte de un agente en dependencias policiales.
Así lo ha confirmado el jefe superior de la Policía en Galicia, Manuel Vázquez, durante el acto oficial de nombramiento del nuevo comisario Antonio Álvarez, que contó con la presencia del subdelegado del Gobierno, Roberto Castro, y del propio comisario.
Antes de participar en este acto, el jefe de la policía se ha referido en declaraciones a los medios a la situación actual de estos dos casos, que salpicaron en los últimos años a las dependencias policiales.
Respecto a la desaparición de las armas, que conllevó una investigación interna de Asuntos Internos y que se saldó con varios agentes y traficantes detenidos en el marco de la Operación Zamburiña, ha recordado que esta causa está judicializada y se encuentra bajo secreto, por lo que ha eludido hacer valoraciones.
Además, ha ratificado que prosiguen las investigaciones por la muerte de Socorro Pérez, a pesar de las críticas suscitadas por los familiares de la víctima, que se quejaban de que la policía había dejado de lado la investigación
"En este homicidio hemos dedicado muchos recursos, no hemos abandonado las investigaciones", ha precisado Vázquez, quien ha destacado "el apoyo" tanto de la unidad especializada de Madrid y Policía Científica como de la Udev al objeto de intentar esclarecer ese caso.
Actualmente la policía sigue comprobando todos los datos recopilados en este caso y las miles de llamadas registradas de forma exhaustiva".
En esta línea, el comisario ha señalado que sería "una satisfacción" poder resolver ambas cuestiones, casi dos años después de lo ocurrido.
El crimen de esta mujer de 43 años, cuyo cuerpo de Socorro Pérez fue hallado en 2015, con evidentes signos de violencia, continúa impune 20 meses después. El robo de las armas se produjo en 2015.
A raíz de ahí, Asuntos Internos abrió una investigación que se saldó al año siguiente con la detención de dos policías y la muerte de un agente.
Por otra parte, respecto a su trabajo al frente de la comisaría, el comisario ha señalado que sus principales preocupaciones son, en primer lugar, que "se resuelvan" ambos casos.
Además, ha destacado la necesidad de "optimizar los recursos" en la comisaría para prestar el servicio diario en buenas condiciones.
En tercer lugar, ha pedido que se siga manteniendo el grupo de trabajo "cohesionado" y que todos remen en la misma dirección a fin de dar una atención adecuada a la ciudadanía en las mejores condiciones posibles.