Un año después de la puesta en marcha del nuevo modelo de urgencias extrahospitalarias en la Comunidad de Madrid, las partes implicadas discrepan sobre su funcionamiento.
La Consejería de Sanidad defiende que el modelo "está funcionando" y que "ha dado respuesta a los pacientes". En concreto, destaca que ha atendido a más de 686.000 pacientes en lo que va de año, de los cuales menos del 1% han sido urgentes.
Sin embargo, los profesionales sanitarios y colectivos vecinales de usuarios denuncian "desorganización" y falta de personal. La Plataforma SAR-SUAP, que agrupa a médicos, enfermeras y celadores de estos centros, ha criticado que no haya habido ni un solo día en todo este año en el que se haya contado con el 100% de los equipos completos en estos centros.
La portavoz de la Plataforma, Mar Coloma, ha subrayado que el personal sanitario de estos centros "está sometido a muchísimo estrés" y ha denunciado que "ha sido bastante maltratado".
En esta línea, ha insistido en que el mal funcionamiento de este modelo ha trasladado el problema a las urgencias hospitalarias, donde acuden los ciudadanos al no contar con médico que les atienda en estos puntos.
El sindicato Amyts también ha censurado el modelo, afirmando que ha conllevado agresiones, equipos incompletos y renuncias de profesionales. En concreto, ha denunciado que se ha pasado de 480 médicos a 226.