El pleno de la Asamblea de Madrid ha rechazado hoy las enmiendas a la totalidad presentadas por PSOE y Podemos a la Ley de Farmacia, que plantea medidas como la flexibilidad de horarios de apertura de estos establecimientos, con un mínimo de 40 horas semanales, y la posibilidad de atención a domicilio.
PP y Ciudadanos (Cs) han votado en contra de estas dos enmiendas, por lo que el proyecto de ley del Gobierno regional continuará con su tramitación parlamentaria.
Antes del debate de las enmiendas, el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, ha defendido en el pleno esta ley, que permitirá que "se adapte a la realidad actual" para ofrecer una prestación "pública eficaz, racional y sostenible".
Ruiz Escudero ha explicado que la norma actual data de 1998, por lo que es anterior a que la Comunidad de Madrid asumiera las competencias sanitarias, y que reguló "por primera vez de modo integral" la actuación de los profesionales en los distintos niveles de atención farmacéutica: Atención Primaria, Centros Hospitalarios y sociosanitarios y los Depósitos de medicamentos.
En la Comunidad de Madrid hay un total de 2.871 oficinas de farmacia, de las cuales 1.815 son de Madrid capital.
La nueva norma, ha explicado el consejero, va a "potenciar" el carácter asistencial de las oficinas de farmacia y "perfeccionar sus funciones", así como el papel de sus profesionales "como agentes de salud".
El proyecto de ley busca flexibilizar los horarios de apertura, preservar "la farmacia de las zonas rurales" con medidas como la posibilidad de establecer horarios continuados de atención al público de 35 horas semanales, "más acordes con las necesidades de la población y su entorno".
También contempla facilitar la apertura de botiquines cuando en la población no exista una oficina de farmacia, "con el fin de garantizar la asistencia farmacéutica".
La nueva normativa recoge las características de los establecimientos farmacéuticos, las condiciones de dispensación, autorización, así como la creación del registro de establecimientos farmacéuticos de la Comunidad
Desde Podemos, la diputada Mónica García ha señalado que la actualización de esta norma es necesaria, ya que en 20 años no se ha modificado porque el Gobierno regional "no le ha dado prioridad" en su gestión.
Según García, aprovechando esta "actualización", se han intentado ampliar las competencias de las oficinas de farmacia "en detrimento" de las del sistema sanitario.
La parlamentaria ha recordado "el conflicto competencial" que ha generado la norma en cuanto al "papel asistencial" de las farmacias, ya que, a su juicio, "choca" con el resto de profesionales del Sistema Nacional de Salud.
El PSOE-M ha considerado que esta ley "es completamente innecesaria", ya que la regulación de estos establecimientos corresponde al Estado, ha remarcado el portavoz socialista de Sanidad, José Manuel Freire, que ha comentado que la flexibilidad horaria puede ser regulada por decreto, por lo que "no se necesita una ley" para ello.
Por otro lado, ha manifestado que la asistencia en domicilios a mayores dependientes y pacientes vulnerables excede las competencias de los profesionales que trabajan en las oficinas de farmacia, lo que generaría "conflictos de interés".
El diputado de Ciudadanos Enrique Veloso ha criticado que los socialistas no consideren necesaria esta norma, y también al Gobierno regional por no haber buscado el consenso antes de elaborar el texto de la ley.
Veloso ha apuntado que la norma vigente "no responde a las necesidades de los pacientes", por lo que requiere "revisar" los contenidos de la normativa "para mejorar el servicio" y para proteger los derechos de los pacientes.
Para el parlamentario del PP Eduardo Raboso este proyecto de ley es un "claro avance" para adaptar la normativa farmacéutica "a la realidad", que permitirá, entre otras cuestiones, introducir "equidad, transparencia y publicidad" en el acceso a las licencias de apertura de nuevos establecimientos.