Un tercio de los madrileños intenta evitar la vacunación

Un tercio de los madrileños intenta evitar la vacunación

Una encuesta realizada por el Colegio Oficial de Enfermería de Madrid (CODEM) a 800 ciudadanos mayores de 18 años en la Comunidad de Madrid ha revelado que, aunque dos tercios de la población consideran necesaria la vacunación, un 35,1% intenta evitarla salvo en casos de estricta necesidad. Este dato resulta especialmente preocupante en un contexto en el que la prevención sigue siendo una herramienta clave para combatir enfermedades graves. El presidente de la Federación Española de Asociaciones de Pacientes Alérgicos y con Enfermedades Respiratorias (FENAER), Mariano Pastor Sanz, ha señalado que resulta alarmante que un tercio de la población aún rechace vacunarse, y recordó que más del 20% de los pacientes respiratorios encuestados hace dos años aseguraron no haberse vacunado nunca contra la neumonía neumocócica.

El estudio, titulado Rol profesional de la enfermera en la vacunación y nuevas funciones enfermeras, también arroja luz sobre las razones principales detrás de esta reticencia. Según el informe, un 42,3% de los ciudadanos no se vacuna porque creen que no lo necesitan, mientras que un 36,2% tiene miedo o dudas sobre los posibles efectos adversos de las vacunas. Además, un 10,8% atribuye su rechazo a la falta de información o prescripción adecuada. Este último dato se refuerza con la percepción generalizada de que la información sobre las vacunas es insuficiente, según el 53,4% de los encuestados. Los jóvenes de hasta 34 años son quienes más coinciden con esta valoración, ya que un 67% de ellos considera que la información disponible es incompleta.

Las personas mayores lideran el cumplimiento del calendario de vacunación

El informe destaca que las personas mayores son las que muestran un mayor compromiso con la vacunación. Un 77% de los mayores de 65 años sigue el calendario de vacunación o se vacuna siempre que se lo indican los profesionales sanitarios. Por el contrario, los jóvenes parecen ser el grupo más desvinculado de esta práctica, algo que, según la enfermera especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria Ángeles Beatriz Álvarez, podría estar relacionado con su menor frecuencia en las consultas médicas. La especialista considera esencial implementar estrategias de comunicación más atractivas y accesibles para este grupo, lo que permitiría acercarles la información necesaria y, en última instancia, fomentar su participación en la vacunación como medida preventiva.

Confianza en las enfermeras como figuras clave en la vacunación

El estudio también subraya el papel central de las enfermeras en la administración de vacunas y en la transmisión de información sanitaria. Un 86% de los ciudadanos encuestados identifica a las enfermeras como responsables principales de la vacunación, mientras que un 71,8% las considera el personal sanitario más capacitado para resolver dudas sobre este tema. Según Ángeles Beatriz Álvarez, estos datos reafirman la relevancia de las enfermeras como pilares fundamentales de la salud pública, no solo en la administración de vacunas, sino también en su labor educativa y de concienciación.

Otro de los puntos clave abordados en el informe es el papel de las enfermeras en la prescripción de medicamentos. El 57% de los encuestados se muestra a favor de que las enfermeras puedan prescribir medicamentos en situaciones necesarias, mientras que un 53,3% considera que deberían ampliar sus competencias para poder atender a los pacientes de forma más integral, incluso derivándolos a otros profesionales en caso de ser necesario. La portavoz y tesorera del CODEM, Mar Rocha, ha señalado que permitir que las enfermeras desarrollen estas competencias no solo incrementaría el bienestar y la seguridad de los pacientes, sino que también optimizaría el uso de recursos en el sistema sanitario.

Según Rocha, la capacidad de prescripción autónoma por parte de las enfermeras no solo mejoraría la atención ciudadana, sino que también impulsaría su desarrollo profesional y aportaría mayor eficiencia al sistema de salud. Esta posibilidad, argumentó, supone una mejora tangible en la calidad de los cuidados, ya que las enfermeras están plenamente capacitadas y habilitadas para desempeñar estas funciones de manera autónoma en el ámbito de los cuidados.

Hacia una mejor comunicación y concienciación

Los resultados de esta encuesta dejan patente la necesidad de reforzar las campañas de concienciación sobre vacunación, especialmente dirigidas a los grupos más reticentes como los jóvenes. Asimismo, subrayan la importancia de aprovechar el papel clave de las enfermeras para garantizar una comunicación más efectiva y accesible sobre las vacunas y otras medidas de prevención. La mejora de la información y el fortalecimiento de las competencias del personal sanitario representan pasos fundamentales para abordar los desafíos actuales en materia de salud pública.