La intención de la dirección nacional de VOX de destituir a Javier Ortega Smith como portavoz del Grupo Municipal en el Ayuntamiento de Madrid —cargo para el que ya tendría designada a la concejal Arantxa Cabello— reabre un debate institucional que no sería inédito en el Palacio de Cibeles. Un precedente claro se remonta a 2015, cuando el socialista Antonio Miguel Carmona fue apartado de la Portavocía tras las elecciones municipales.
El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha rechazado que el partido pueda forzar directamente el relevo de Ortega Smith y ha recordado que, según la normativa municipal, solo el propio grupo puede decidir quién ejerce como portavoz. Así respondió al requerimiento enviado por el secretario general de Vox, Ignacio Garriga.
Almeida subrayó que en la última Junta de Portavoces fue Ortega Smith quien acudió como representante del grupo, acompañado por el secretario Fernando Martínez Vidal, sin que ningún edil de Vox cuestionara su papel. “Hay una aceptación tácita de que Javier Ortega tiene que seguir siendo el portavoz”, sostuvo el regidor, al no haberse producido objeciones formales por parte de sus compañeros.
Por su parte, el propio Ortega Smith ha anunciado que dará la batalla dentro del partido e incluso en los tribunales ordinarios si fuera necesario. “Mi honorabilidad no está en venta”, afirmó, asegurando que recurrirá cualquier decisión que considere injusta conforme a los estatutos de Vox y, en su caso, ante la jurisdicción ordinaria.
La situación recuerda a la vivida por Antonio Miguel Carmona el 3 de agosto de 2015, cuando el Grupo Municipal Socialista votó su destitución como portavoz tras los resultados electorales de mayo de ese año.
Carmona, que aspiraba a mejorar los 15 concejales logrados por Jaime Lissavetzky en la anterior legislatura, obtuvo finalmente nueve ediles en unas elecciones marcadas por la irrupción de Ahora Madrid, liderado por Manuela Carmena, que consiguió 20 concejales.
El Grupo Socialista aprobó su relevo por cinco votos a favor y tres en contra, en medio de tensiones internas. Fue sustituido por Purificación Causapié. Carmona decidió mantener su acta de concejal y rechazó, según explicó entonces, una oferta para ocupar un escaño en el Senado.
Mientras él interpretó su cese como fruto del “miedo” a que aspirara a la Secretaría General del PSOE-M, la dirección del partido defendió la decisión como parte de un proceso de “renovación”.
La evolución del pulso interno en Vox determinará si el caso de Ortega Smith acaba sumándose a la lista de cambios de portavocía que han marcado la historia reciente del Ayuntamiento de Madrid.