A menos de un mes de la celebración de las elecciones europeas, la Comunidad de Madrid centra su atención en Bruselas, donde trabaja para facilitar el acceso al crédito para pequeñas y medianas empresas y conseguir buena parte de los fondos destinados a investigación y desarrollo, entre otros asuntos.
"La Comisión Europea ha regionalizado parte de su gestión y las regiones europeas tienen un papel muy importante", comenta en una entrevista el director general de Asuntos Europeos y Cooperación con el Estado de la Comunidad de Madrid, Borja Corominas.
Aunque esta dirección no participa en el proceso electoral del próximo 25 de mayo, en el que se elegirán a los 751 eurodiputados del Parlamento Europeo, sí está pendiente de la celebración de unos comicios cuyos resultados marcarán el trabajo de la Unión Europea, sobre todo en materia de legislación.
En este aspecto, Madrid, como el resto de las comunidades autónomas, elabora dictámenes sobre las propuestas legislativas del Parlamento y el Consejo Europeo a través del Comité de las Regiones.
Este órgano consultivo, que agrupa a 353 miembros procedentes de los 28 países de la Unión Europea, es el mayor foro de expresión a nivel local y regional y se reparte el trabajo en función de los temas, aunque su papel es meramente consultivo.
Madrid está presente en las comisiones de Medioambiente, Asuntos Sociales y Economía, una de las áreas en las que la región tiene mayores intereses.
"Trabajamos para facilitar el acceso al crédito (a las pequeñas y medianas empresas)", asegura Corominas sobre la presencia de Madrid en el Comité de las Regiones.
La Comisión Europea está en línea con las prioridades de Comunidad de Madrid, ya que las pymes son uno de los objetivos fundamentales a los que la región debe destinar los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER) que concede este organismo.
La investigación, el desarrollo y la innovación; las tecnologías de la información y comunicación y la eficiencia energética son otros de los asuntos que la Comisión ha establecido como prioridades de gasto para Madrid con estos recursos.
En el periodo de 2007-2013, la Comunidad de Madrid gestionó con los FEDER y el Fondo Social Europeo (FSE) proyectos por un valor de 1.000 millones de euros, de los que la Comisión Europea financió la mitad.
Actualmente, la región está elaborando la estrategia de inversión de estos fondos para 2014-2020, que según ha comentado Corominas seguirá en la misma línea.
Una vez que se sepa la cantidad de dinero concreta con la que contará la Comunidad de Madrid, la Dirección General de Asuntos Europeos contactará con las consejerías relacionadas con las diferentes partidas de gasto para informarse sobre proyectos concretos que necesiten financiación.
"Todo se hace desde Madrid", asegura Corominas sobre el trabajo relacionado con los asuntos europeos que afectan a la región.
Aún así, al igual que el resto de las comunidades autónomas, Madrid cuenta con una Oficina de Representación en Bruselas que se encarga de hacer de interlocutora con las instituciones europeas, y en la que trabaja un representante nombrado por el Gobierno regional con la ayuda de tres becarios.
Otra de las funciones asignadas a esta unidad es la formación en asuntos de la Unión Europea mediante la organización de seminarios o actividades similares en Bruselas.
De hecho, la divulgación del papel de la Unión Europea y los "beneficios" que tiene entre los ciudadanos madrileños es una de las labores fundamentales de la Dirección General de Asuntos Europeos, dependiente de la Consejería de Presidencia, según indica su responsable.
"Cada vez hay más gente interesada en ir a trabajar a Europa", asegura Corominas, que considera que buscar empleo en alguno de los países de la Unión debería ser una "opción normalizada" porque hay un mercado único.