la Presidenta del Gobierno regional, Isabel Díaz Ayuso, ha exigido este martes al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que no ataque a España ni al Gobierno, después de que en su país se haya celebrado unas elecciones que "no han sido especialmente democráticas".
Así lo ha apuntado la presidenta regional en declaraciones a los periodistas al inicio de la misa en honor a la patrona de la ciudad de Madrid, la Virgen de la Almudena, en relación con las palabras de Ortega, quien pidió "recapacitar" a "los gobernantes españoles", que, según él, "se están comportando como colonizadores".
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, aseguró que lo del domingo en Nicaragua "no se pueden llamar elecciones, ha sido una burla" al pueblo, a la UE, la comunidad internacional y la democracia, y exigió la liberación de los opositores y periodistas detenidos.
Ayuso ha asegurado que Ortega lo único que quiere es "estar quitándose de encima todas las acusaciones sobre el resultado de las elecciones"; Ortega fue reelegido este domingo para su quinto mandato de cinco años y cuarto consecutivo en los comicios generales.
"Si busca, atacando al Gobierno (...) o a España, taparlo; no lo va a conseguir, tiene que dar cuentas a su pueblo por lo que hace", ha aseverado.
Alemania, Colombia, Costa Rica, Chile, España, Estados Unidos, Panamá, Reino Unido, la Unión Europea (UE) y Uruguay fueron los primeros en desconocer los comicios nicaragüenses por falta de garantías y falta de competencia ante los arrestos de siete aspirantes a candidatos a la Presidencia por la oposición previo a las votaciones.
Mientras, países aliados de Nicaragua, como Bolivia, Cuba, Irán, Rusia y Venezuela, felicitaron a Ortega por su reelección.
Daniel Ortega obtuvo el 74,99 % de los votos con el 49,25 % de las urnas escrutadas, con lo que garantiza su tercera reelección consecutiva y segunda junto con su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta, de acuerdo con los datos del Consejo Supremo Electoral (CSE).
Las cifras oficiales fijaron en el 65,34 % la participación en la jornada, lo que contrasta con cálculos independientes, que situaron la abstención en algo más del 80 %.