La Presidenta del Gobierno regional , Isabel Díaz Ayuso, ha reafirmado el compromiso de la región con las pequeñas y medianas empresas (pymes), apostando por "respetar, apoyar e incentivar" a este sector.
En un acto de entrega del VIII Premio Pyme del Año de la Cámara de Comercio de Madrid, Ayuso ha criticado los discursos "demagogos" que, en su opinión, estigmatizan a quienes crean empleo y fomentan divisiones en la sociedad.
Estas declaraciones se producen tras el anuncio del Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de destinar 4.500 millones de euros en subvenciones y cerca de 50.000 millones de euros en préstamos a pymes a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, con el objetivo de modernizar el tejido productivo del país.
Durante su intervención, Ayuso mostró su desacuerdo con la idea de "transformar" las pymes, como planteó Sánchez. "Es como si las pequeñas y medianas empresas no supieran lo que quieren ser", señaló, cuestionando la necesidad de que los políticos intervengan en la vida cotidiana de los ciudadanos. Para Ayuso, el verdadero progreso llega cuando se trata a las personas y a las empresas "como adultos", valorando su trabajo y esfuerzo.
Además, la presidenta madrileña subrayó que los discursos que acusan a los empresarios de ser responsables de las dificultades de otros sectores de la sociedad generan enfrentamientos ideológicos. Según Ayuso, este tipo de mensajes perjudican especialmente a las personas más vulnerables y culpabilizan a quienes han triunfado en el ámbito empresarial.
Ayuso destacó que en la Comunidad de Madrid, tanto el sector público como el privado trabajan en conjunto, con empleados y empresas "remando en la misma dirección". En este sentido, ha insistido en que la labor del gobierno no es "tutelar ni dirigir", sino "potenciar, estimular y ayudar", añadiendo que una de las claves para apoyar a las empresas es la reducción de impuestos.
La presidenta aprovechó para defender su política fiscal, recordando que Madrid recauda "casi el doble" que Cataluña, a pesar de que esta última tiene 15 impuestos propios que no existen en la región madrileña. Según Ayuso, este ejemplo debe llevar a reflexionar sobre la importancia de una política fiscal más atractiva que favorezca tanto a la clase media como a los creadores de empleo. También señaló que su gobierno está en contra de impuestos que considera "confiscatorios" o destinados a financiar "caprichos políticos".
Ayuso se mostró crítica con las intervenciones en el mercado, especialmente en el sector de la vivienda, al considerar que estas medidas distorsionan la economía. A su juicio, intervenir en el mercado inmobiliario provoca un aumento en los precios y hace que los propietarios retiren sus inmuebles por miedo, lo que agrava el problema de acceso a la vivienda en toda España. Esta situación, según la presidenta, también afecta negativamente a las empresas.
Por último, Ayuso recalcó que cada empresa es única y que los empresarios y autónomos se sienten orgullosos de generar empleo, ya que contribuyen a que más familias salgan adelante. Para la presidenta, el éxito empresarial debe ser motivo de reconocimiento y no de estigmatización.